El presidente de la Caja de Acción Social, Juan Pablo Medina, afirmó que se detectaron cientos de sitios de apuestas clandestinas y que algunos individuos renunciaron a trabajos registrados para operar como intermediarios en plataformas ilegales.
El presidente de la Caja de Acción Social, Juan Pablo Medina, declaró en el programa La Picada de GS Media, retransmitido por Canal 13, que en la provincia de San Juan se identificaron entre 400 y 500 páginas y perfiles en redes sociales vinculados a apuestas ilegales. Medina sostuvo que el número varía constantemente debido a que los responsables cierran cuentas y abren otras nuevas para evadir controles.
Medina afirmó: «Nos hemos encontrado con casos de personas que renunciaron a sus trabajos porque ganaban más dinero actuando como cajeros de estas plataformas». Según explicó, estos intermediarios reciben dinero, gestionan pagos y facilitan el acceso a sitios de juego sin control estatal.
El funcionario también señaló que existen denuncias por estafas: «Hay personas que han ido a reclamar porque ganaron dinero y nunca cobraron. También hubo casos en los que terminaron entregando información bancaria y fueron víctimas de maniobras fraudulentas».
En relación a la participación de menores, Medina indicó que los operadores legales deben implementar sistemas de verificación de identidad y geolocalización, mientras que los sitios clandestinos carecen de esos controles. «Todos los casos de menores apostando que conocemos están vinculados a plataformas ilegales», afirmó.
La Caja de Acción Social trabaja con organismos de seguridad y la Justicia para perseguir a quienes operen fuera de la ley una vez que la nueva normativa entre en vigencia. Medina recordó que la legislación prevé penas de entre tres y seis años de prisión para quienes organicen, administren o promocionen juegos de azar sin autorización oficial.
El organismo mantiene una oficina para recibir denuncias sobre juego ilegal y solicita aportar capturas de pantalla, perfiles u otros datos. «El problema ya existe. La diferencia es que hoy gran parte de esa actividad se desarrolla en la clandestinidad y sin ningún tipo de control», concluyó Medina.
