La Secretaría de Agricultura oficializó el fin del PEVI, el plan que financiaba a la Corporación Vitivinícola Argentina mediante contribuciones obligatorias. Desde la entidad no hubo declaraciones, mientras que el ministro de Producción de San Juan respaldó la medida.
La decisión del Gobierno nacional de poner fin a los aportes obligatorios que financiaban a la Corporación Vitivinícola Argentina (COVIAR) se hizo oficial este martes. La resolución, formalizada por la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca a través de la Resolución 55/2026, dispuso el cierre definitivo del Plan Estratégico Argentina Vitivinícola 2020 (PEVI), el instrumento que durante años sostuvo económicamente a la corporación mediante aportes obligatorios establecidos por ley.
La decisión nacional implica el final de un esquema de financiamiento histórico para COVIAR y marca un fuerte cambio en la estructura institucional de la actividad vitivinícola. Sin embargo, a varias horas de oficializada la medida, desde la entidad no hubo expresiones públicas respecto al impacto de la resolución, por más que este medio intentó comunicarse en reiteradas ocasiones.
El argumento central del Ejecutivo fue que el PEVI tenía un plazo concreto de vigencia hasta 2020 y que la continuidad impulsada desde la corporación, bajo el esquema denominado “PEVI 2030”, no contaba con la aprobación formal necesaria para extenderse. En consecuencia, se resolvió dar por concluido el plan y establecer un plazo de tres meses para su cierre administrativo. Durante ese período, la corporación deberá presentar una rendición de cuentas con el detalle de las acciones ejecutadas, el estado de los recursos y el cumplimiento de objetivos.
La medida también ordena al Instituto Nacional de Vitivinicultura cesar la recaudación de las contribuciones obligatorias previstas en la Ley 25.849 y asumir la administración de los fondos remanentes. Si bien desde el Gobierno aclararon que COVIAR no será disuelta y mantendrá su figura jurídica como ente público no estatal, la eliminación de los aportes representa un golpe directo a su principal fuente de financiamiento y a la herramienta que estructuraba buena parte de su funcionamiento.
Luego de que desde Nación hicieran oficial esta determinación, Gustavo Fernández, ministro de Producción de San Juan, la respaldó. El funcionario aseguró que, a nivel industria, este cambio no debería tener un impacto realmente importante. “Hay aspectos muy positivos del trabajo que hace la COVIAR, pero también es cierto que muchos actores del mundo vitivinícola, particularmente en San Juan, desde hace tiempo vienen reclamando la voluntariedad del aporte. Desde el Gobierno provincial no cuestionamos el trabajo de la COVIAR, de hecho tenemos proyectos en común, pero acompañamos el pedido de los sectores primarios viñateros que demandaban eliminar la retención obligatoria que hacía el INV”, analizó.
