El presidente de la Federación Económica de San Juan, Daniel Milla, señaló que la reforma laboral es un paliativo y que se necesita una reforma impositiva para combatir el empleo informal y mejorar la competitividad.
Tras la reglamentación de un capítulo central de la reforma laboral por parte del Gobierno Nacional, el presidente de la Federación Económica de San Juan, Daniel Milla, destacó la importancia de acortar los tiempos administrativos, aunque aclaró que la medida funciona como un «paliativo» ante la compleja situación que atraviesa el comercio y la industria.
En diálogo con la prensa, el dirigente empresarial subrayó que el sector privado padece un «letargo económico» marcado por el consumo nulo y rentabilidades por debajo de los costos. Según Milla, la agilidad que aporta la reforma es vital, pero no suficiente si no se avanza en cambios estructurales de fondo.
Para la Federación Económica, la clave para una toma definitiva de personal formal reside en una reforma impositiva. «Es esencial para poder competir con precios frente a las tiendas online y las importaciones», afirmó Milla.
El dirigente señaló que el empleo informal en el sector no es un hecho aislado, sino una consecuencia directa de las altas cargas patronales y la falta de seguridad jurídica. «Muchos impuestos se crearon transitoriamente y quedaron permanentes. Necesitamos un costo menor de la carga impositiva para poder visualizar y formalizar el empleo con criterio», remarcó.
Milla vinculó la recuperación de la rentabilidad y la futura generación de puestos de trabajo al derrame que pueda generar la actividad minera en la provincia. En el marco de la Expo San Juan Minera, el empresario calificó a este sector, junto con la construcción, como los grandes «pulmones económicos» que hoy espera el comercio local.
Finalmente, el titular de la entidad hizo un llamado al diálogo entre el Estado y los privados. Aseguró que el consenso es fundamental para que las políticas públicas tengan el contexto real de lo que significa sostener una empresa hoy en día, lidiando con el pago de boletas, servicios y obligaciones previsionales. «El privado lo vive y sabe qué es tener un empleado; esa escucha por parte de la actividad pública es necesaria para avanzar», concluyó.
