El sistema de atención a personas con discapacidad en San Juan atraviesa un momento crítico debido a la falta de pagos del programa Incluir Salud y a los cambios impulsados por el gobierno nacional. Instituciones locales advierten que solo podrán sostenerse hasta mayo o junio si no se regulariza la situación.
El sistema de atención a personas con discapacidad atraviesa un momento crítico en San Juan, en medio de cambios impulsados por el gobierno de Javier Milei y una fuerte deuda en el pago de prestaciones. En ese contexto, la presidenta de ARID (Asociación para la Realización e Inclusión de las Personas con Discapacidad), Gabriela Galdeano, advirtió sobre un escenario límite para las instituciones.
A nivel nacional, la Casa Rosada envió al Senado un proyecto que deroga la emergencia en discapacidad y endurece los requisitos para acceder a pensiones por invalidez, obligando a los beneficiarios a revalidar su condición médica, situación socioeconómica y antecedentes laborales, bajo riesgo de perder el beneficio. Sin embargo, desde el sector prestador remarcan que el problema más urgente es otro.
“No ponen foco en los atrasos arancelarios, pagos irregulares, deudas acumuladas y prestaciones en riesgo. Pero ahora sí ponen foco en las pensiones por invalidez, parece una burla”, expresó Galdeano. La dirigente fue aún más contundente al referirse al impacto social de la situación: “No les importa la dignidad de las personas con discapacidad ni de sus familias. Es desgastante para nosotros”, afirmó.
Galdeano explicó que el panorama es especialmente delicado. El sistema del programa Incluir Salud (que funciona como obra social para beneficiarios de pensiones no contributivas) no paga desde octubre del año pasado, lo que generó un fuerte ahogo financiero en las instituciones. Actualmente, son 12 los centros que trabajan con personas con discapacidad en la provincia, entre asociaciones, fundaciones y entidades privadas, todas afectadas por la misma problemática.
“Auditar se puede auditar, pero primero paguen lo que deben”, reclamó Galdeano, quien además alertó que muchas instituciones solo podrán sostenerse hasta mayo o junio. “Algunas ya no tienen dinero. Las reservas que teníamos para cuidar al personal y a las familias se agotaron”, explicó.
La crisis ya comenzó a impactar en la atención directa. “Vamos a tener que reducir y elegir a quién atender”, anticipó, y detalló un escenario preocupante: “Si tienen obras sociales como OSDE o Sancor Salud, sí; pero con PAMI o Incluir Salud, si no pagan, no vamos a poder sostener esas prestaciones”. Además, señaló que durante años las instituciones sostuvieron pacientes sin cobertura efectiva, pero esa situación ya no es viable y lo explicó al mencionar que tuvieron “chicos becados que no autorizaban desde Incluir Salud, pero hoy ya no podemos tener a nadie sin financiamiento”.
El terreno que combina los cambios en las pensiones y la falta de pagos pone en riesgo la continuidad de tratamientos esenciales. Por ello, este miércoles a las 10, las asociaciones, prestadores y personas con discapacidad se reunirán para protestar frente a la sede del programa Incluir Salud, en la calle Agustín Gnecco entre Avenida Ignacio de la Roza y Avenida Córdoba.
