Ante el aumento de la carne vacuna, surge el debate sobre proteínas no tradicionales. Un referente del sector cárnico explicó que la disponibilidad de asnos con trazabilidad en el país es mínima y que su consumo enfrenta obstáculos sanitarios y sociales.
La aparición de nuevas alternativas ante el aumento de la carne vacuna ha puesto en el centro del debate mediático el consumo de proteínas no tradicionales. Según explicó a Canal 13 el referente del sector cárnico, Sebastián Parra, si se quisiera implementar el consumo de carne de burro en San Juan, la disponibilidad de animales aptos sería mínima: basándose en un registro nacional de apenas 63.000 asnos con trazabilidad en todo el país, se calcula que dicha cantidad solo alcanzaría para cubrir dos o tres semanas de consumo en la provincia.
“El consumo de carne de burro está mal visto socialmente en nuestro país”, reconoció Parra, aunque admitió que la coyuntura económica está obligando a mirar “proteínas nuevas” más allá del pollo, el cerdo, el pescado y la vaca. Sin embargo, advirtió que el principal obstáculo para que el asno llegue al mostrador es la falta de trazabilidad. Este proceso es fundamental para garantizar la sanidad del producto, ya que informa cómo fue alimentado y criado el animal, algo que hoy no está garantizado a gran escala en el mercado interno.
Parra recordó que Argentina tiene una historia legislativa compleja respecto a los equinos. Si bien una ley de 1976 prohibía ciertas faenas, un decreto de 1998 habilitó la faena de equinos para consumo, aunque con un fin netamente exportador (principalmente carne de caballo). “En la actualidad, no hay crías suficientes ni un sistema de control que permita asegurar que la carne de burro llegue sana al mostrador de las carnicerías locales”, subrayó el referente.
Mientras el debate por el burro parece quedar en una cuestión mediática, otras opciones avanzan con mayor firmeza. Parra destacó el caso del guanaco, cuya comercialización está prohibida en San Juan por ley provincial, pero que en el sur del país ya es una industria consolidada. “La provincia de Santa Cruz cuenta con el frigorífico Montecarlo, que trabaja hace años con productores de la zona. Para este 2026, están analizando los permisos de tránsito federal para poder comercializar carne de guanaco en todo el país”, reveló Parra. De concretarse estas gestiones sanitarias, esta proteína patagónica podría llegar a la mesa de los argentinos este mismo año, presentándose como una opción mucho más viable y organizada que la de los asnos.
Finalmente, el referente analizó la situación de la carne tradicional, señalando que el constante incremento en el precio de los cortes vacunos tiene un responsable directo: el mercado externo. “El principal factor del incremento se debe a las exportaciones”, concluyó Parra, marcando que la competencia entre el consumo interno y los precios internacionales sigue presionando el bolsillo de los sanjuaninos.
