Un informe del Observatorio de la Deuda Social de la UCA detalla las dificultades en el acceso a la salud y la educación que afectan a la infancia en Argentina, con datos específicos sobre la situación sanitaria y el bienestar emocional.
El último informe del Observatorio de la Deuda Social de la Universidad Católica Argentina (UCA), presentado esta semana, indica que el 19,8% de los niños y adolescentes no asistió al médico o al dentista durante el año 2025 por motivos económicos. El estudio, elaborado por el equipo coordinado por la socióloga Ianina Tuñón, junto a Valentina González Sisto y Lucrecia Freije, se basa en más de 2.200 entrevistas realizadas en centros urbanos de todo el país.
Al desagregar los datos, la situación se presenta con mayor complejidad: el 11,3% de los menores de 5 años y casi el 30% de los adolescentes no accedieron a controles de salud. En el caso de la atención odontológica, el 17,4% no pudo concurrir a una consulta por falta de dinero. Los investigadores señalan que, incluso en un país con sistema público de salud, el costo del traslado y la pérdida de ingresos por faltar al trabajo se convierten en barreras para muchas familias.
El informe también proporciona cifras sobre la pobreza infantil, que alcanzó al 53,6% en 2025, mientras que la indigencia se ubicó en el 10,7%. En paralelo, el 28,8% de los niños y adolescentes experimentó inseguridad alimentaria, con un 13,2% en su forma más severa. Estos valores representan un avance respecto al año 2024, aunque no retornan a los niveles previos a 2017.
En el ámbito de la salud, se destaca un dato sobre percepción del peso: solo el 4,1% de los padres reconoce problemas de obesidad en sus hijos, una cifra que contrasta con estudios nacionales que estiman que hasta el 41,1% de los chicos tiene exceso de peso.
El estudio aborda además el bienestar emocional. Durante 2025, el 18,1% de los chicos entre 5 y 17 años presentó síntomas de tristeza o ansiedad, según la percepción de sus familias. Este porcentaje asciende al 21,2% en la adolescencia, afectando especialmente a las mujeres (24,7%). Las consecuencias impactan en lo educativo: los chicos con estas dificultades tienen un 46% más de probabilidades de no aprender lo suficiente en la escuela.
Respecto al sistema educativo, el informe revela que el 30,6% de los alumnos asiste a escuelas donde hay ausentismo docente frecuente o suspensión habitual de clases. Esta situación se profundiza en contextos vulnerables, alcanzando al 44% en los sectores de menores ingresos y en el conurbano bonaerense. Además, uno de cada diez chicos asegura que no disfruta asistir a clases, porcentaje que sube al 15,6% en adolescentes.
El documento concluye que la deuda social con la infancia no se limita a los ingresos, sino que abarca el acceso a derechos básicos como la salud, la educación y el bienestar emocional, señalando que existen márgenes de mejora a través de políticas públicas más eficientes.
