El volante de Boca se perderá los amistosos previos a la Copa del Mundo y está en duda para el debut frente a Argelia.
La Selección Argentina recibió una notificación sobre el estado físico de Leandro Paredes. Tras someterse a estudios médicos debido a molestias en su isquiotibial derecho, se confirmó que el mediocampista de Boca padece un desgarro muscular. La lesión descarta su presencia en los encuentros preparatorios que afrontará la Albiceleste y, según los tiempos de recuperación, pone en riesgo su participación en el partido inaugural del certamen frente al combinado de Argelia.
La preocupación en torno al volante central se instaló tras la derrota de Boca ante Universidad Católica, resultado que determinó la eliminación del conjunto xeneize de la Copa Libertadores de América. En ese encuentro, el capitán del equipo de la Ribera evidenció limitaciones físicas, al punto de que el cuerpo técnico comandado por Claudio Úbeda dispuso que los futbolistas suplentes realizaran ejercicios de calentamiento desde los primeros minutos del juego ante la posibilidad de un cambio.
Inicialmente, el parte médico emitido el viernes sugería que se trataba de una contractura. Las pruebas de imagen realizadas este sábado por la mañana revelaron la gravedad de la lesión. El futbolista declaró: «Venía arrastrando en la semana una sobrecarga en el isquio, pero no me iba a perder este partido y tampoco iba a salir». Además, indicó que el entrenador le había pedido que fuera honesto con su estado para cuidarse de cara a los compromisos venideros de la Selección.
De acuerdo con estimaciones médicas, la rehabilitación demandará un plazo aproximado de veintiún días. Con este panorama, Paredes quedará marginado de los partidos amistosos pautados para el 6 de junio contra Honduras en Texas y el 9 de junio ante Islandia en Auburn. La incógnita pasa por saber si logrará llegar en condiciones para el debut mundialista de Argentina, programado para el 16 de junio en Kansas City.
El historial físico de Paredes en 2026 incluye una lesión de tobillo el 15 de febrero frente a Platense que lo marginó de las canchas por casi dos semanas, perdiéndose los cruces ante Racing y Gimnasia de Chivilcoy. El 19 de abril, en el Superclásico contra River Plate, debió ser reemplazado por una dolencia muscular tras advertir a su compañero Ander Herrera. En aquella oportunidad aceleró su regreso para jugar cuatro días después contra Defensa y Justicia en Florencio Varela.
