Tras más de tres décadas de litigio, la Corte Suprema de la Nación revisa el reparto desigual de la bodega familiar que podría sentar precedente en la justicia argentina.
Lo que comenzó en 1992 como una cena familiar en la mesa de los Zuccardi se convirtió en un conflicto judicial que hoy llega a la Corte Suprema de la Nación. Aquella noche, los patriarcas Alberto Victorio Zuccardi y Emma Cartellone decidieron adelantar la herencia de su patrimonio, generando una fractura que se dirime en los tribunales.
Según la demanda de Cristina Zuccardi, el reparto favoreció al único hijo varón, José Alberto, quien recibió la titularidad total de La Agrícola S.A., el corazón vitivinícola del grupo. Mientras tanto, las hijas recibieron participaciones en empresas constructoras con activos tecnológicos obsoletos y deudas crecientes. El valor de la bodega en ese entonces superaba los diez millones de dólares, mientras que las constructoras no llegaban a los 2 millones.
El conflicto central radica en la presunta violación de la legítima hereditaria. En 2018, Cristina Zuccardi inició una demanda que atravesó todas las instancias judiciales. En agosto de 2024, la Suprema Corte de Justicia de Mendoza dictó un fallo histórico que reconoció el daño económico e incorporó una mirada de género, ordenando a José Zuccardi el pago de 12 millones de dólares a su hermana.
La resolución mendocina derivó en una causa penal por presunta insolvencia fraudulenta, aunque el juez Diego Lusverti sobreseyó al empresario al considerar que las conductas no constituían delito mientras la sentencia civil no estuviera firme. José Zuccardi, asistido por abogados de renombre, acudió a la Corte Suprema mediante un recurso de queja para intentar anular el fallo condenatorio.
Actualmente, el máximo tribunal del país, integrado por los ministros Horacio Rosatti, Carlos Rosenkrantz y Ricardo Lorenzetti, ha aceptado revisar el expediente. La decisión no solo definirá la distribución de una fortuna, sino que sentará un precedente sobre cómo la justicia argentina debe abordar la igualdad entre herederos en las grandes empresas de familia.
