La Justicia avanza en la investigación sobre el menor que dio positivo en cocaína, centrándose en cómo ocurrió la ingesta y las posibles responsabilidades.
Lejos del impacto inicial del caso, la investigación judicial por el niño que dio positivo en cocaína avanza ahora sobre puntos clave que aún no tienen respuesta. El eje dejó de estar en el hecho en sí y se trasladó a cómo ocurrió la ingesta y qué responsabilidades podrían derivarse.
El hecho ocurrió el sábado 2 de mayo. Según las primeras reconstrucciones, el menor se encontraba jugando cuando sufrió una descompensación repentina y perdió el conocimiento. Su padre lo trasladó de urgencia a un hospital, donde quedó bajo observación médica.
Fuentes calificadas de la UFI CAVIG confirmaron que, hasta el momento, no existe certeza sobre la forma en que el menor consumió la sustancia, a pesar de que los análisis toxicológicos en sangre y orina dieron resultado positivo.
En paralelo, la causa sumó otro elemento sensible: la denuncia de su madre en la UFI. El niño presentaba lesiones, y la Justicia busca determinar si se trató de una caída accidental o de una agresión, lo que podría modificar el encuadre penal. Sobre este punto, los investigadores anticiparon un avance concreto. La intención es imputar al padre por lesiones agravadas por el vínculo y solicitar su prisión preventiva, en función de los antecedentes que registra.
Otro dato que forma parte del expediente es la conducta del hombre el día del hecho. Según las fuentes, llegó en mal estado, totalmente alterado y posiblemente bajo los efectos de la droga al hospital y luego se retiró del lugar, situación que es analizada dentro del contexto general de la causa.
También se llevaron adelante allanamientos en su domicilio. Allí se encontraron elementos vinculados a un posible cultivo de cannabis, aunque no se detectaron sustancias ilegales, y un material secuestrado fue descartado como cocaína tras las pericias.
Mientras tanto, los investigadores esperan resultados clave. Aún resta conocer el informe toxicológico del padre y los estudios médicos completos del menor, además de testimoniales que permitan reconstruir el entorno en el que ocurrió el episodio.
En el plano familiar, la causa también incorpora detalles relevantes. La tenencia del niño es compartida y ese día estaba al cuidado del padre, lo que refuerza el análisis sobre las responsabilidades.
Con estos elementos, la investigación continúa en una etapa decisiva. El objetivo es establecer con precisión cómo se produjo la exposición a la droga y si existió algún tipo de negligencia o violencia. La causa se encuentra bajo la órbita de la Justicia y con intervención de la Asesoría de Menores.
