El secretario de Seguridad de San Juan, Enrique Delgado, detalló los alcances del nuevo Manual de Política de Persecución Penal y los desafíos en seguridad y control penitenciario.
En el marco de la implementación del nuevo Manual de Política de Persecución Penal, el secretario de Seguridad de la provincia, Enrique Delgado, brindó detalles de esta herramienta y de los desafíos actuales en materia de seguridad y control penitenciario.
Delgado dijo que la prioridad, marcada por el gobernador Marcelo Orrego, es la comunicación directa entre la Policía de San Juan, el Ministerio Público Fiscal y el Servicio Penitenciario Provincial (SPP). Según el funcionario, el objetivo es “fortalecer la proximidad del agente de seguridad con el ciudadano y el análisis del dato entre las distintas fuerzas”.
Para el secretario, la clave reside en la convivencia armónica de las fuerzas provinciales, sumando la colaboración de las fuerzas nacionales con asiento en San Juan. “El manejo del dato lleva a hacer una mejor prevención y trabajamos diariamente para ello”, aseguró.
Consultado sobre la reciente incautación de elementos prohibidos dentro del SPP, Delgado contó que “esto pasa desde que el mundo es mundo, lo importante es detectarlo”. Si bien reconoció que quienes infringen la ley siempre buscan la forma de burlar los controles, destacó la efectividad de los operativos actuales.
“Es posible porque es una cárcel. Por más que tenemos controles, siempre se articula la forma de infringirlos, pero lo importante es la requisa diaria y el trabajo del agente penitenciario”, explicó. Finalmente, aclaró que se continuará bajo la misma senda de rigor en las inspecciones: “El secuestro fue fruto de una requisa realizada y vamos a seguir en esa línea”.
