El atleta sanjuanino superó la pérdida de su calzado especial y, con zapatillas prestadas, logró el título en la Copa Nacional de Clubes en el CENARD.
El atleta sanjuanino Maycol Coria se consagró campeón en lanzamiento de jabalina en la Copa Nacional de Clubes y marcó un nuevo récord provincial. El certamen se disputó en el CENARD, donde Coria destacó el nivel y la exigencia: “Estuvo muy lindo, pero fue bastante complicado. Estuvimos tres horas lanzando, fue una prueba muy extensa”, relató.
Antes de cada competencia, Coria mantiene un ritual que, según cuenta, le da resultados. “Siempre participo en lanzamiento de bala antes, es como una cábala. Si mejoro ahí, sé que me va a ir bien en jabalina”, explicó. Sin embargo, esta vez todo comenzó con un inconveniente. “No me fue muy bien en el primer lanzamiento”, reconoció, en parte por un episodio inesperado: había perdido sus zapatos de jabalina horas antes. “Los dejé en un shopping, volví en Uber pero no los encontré. Nadie sabía nada”, contó.
Lejos de derrumbarse, el atleta logró recomponerse rápidamente. “En el segundo lanzamiento pude concentrarme y lancé 61 metros, ahí ya estaba segundo”, detalló. El momento decisivo llegó sobre el final. “En los últimos tres lanzamientos me concentré mucho más y metí una marca de 64 metros, con la que me consagré campeón”, afirmó.
El logro tuvo un condimento especial: compitió con un calzado prestado. “Un compañero mendocino, Guillermo Quinteros, me prestó un zapato con clavos. Me quedaba grande y lo tuve que ajustar como pude”, relató.
La historia deportiva de Coria tiene un origen simple. “De chico, en el secundario, competíamos para ver quién tiraba la piedra más lejos”, recordó. Ese juego fue el inicio de todo. “Siempre tiraba muy fuerte, llegaba hasta el fondo de las casas, a unos 100 metros”, contó. El salto al atletismo se dio cuando profesores de educación física lo acercaron a la disciplina. “Me dieron una jabalina de caña y la primera vez lancé horrible”, confesó entre risas. Pero rápidamente encontró su camino: “Al mes ya viajé a los Evita, clasifiqué y me encantó el compañerismo. Ahí supe que quería seguir”.
El crecimiento deportivo de Coria no fue sencillo. “Mi familia se sorprendió cuando empecé, pero desde el primer momento me apoyaron en todo”, destacó. Ese acompañamiento fue clave, incluso en los momentos más difíciles. “Para poder viajar a competir vendíamos cartones de huevo, verduras, lo que sea para juntar plata”, recordó. Hoy, con un título nacional y un récord sanjuanino, su historia refleja talento, sacrificio y perseverancia.
