Una joven de 18 años, tras confirmarse su embarazo, denunció haber sido víctima de un familiar. La justicia ordenó la prisión preventiva del acusado y autorizó la práctica de una ILE conforme a la ley.
En un hospital de la provincia de San Juan, una joven de 18 años, acompañada por familiares, consultó por síntomas de vómitos y mareos. Los estudios médicos confirmaron que se encontraba embarazada. Ante este diagnóstico, la paciente reveló que, según su testimonio, el embarazo sería producto de una agresión sexual por parte de un familiar cercano.
Inmediatamente, se realizó una denuncia formal el pasado jueves, lo que resultó en la prisión preventiva del sospechoso. En función de la gravedad de los hechos denunciados, las autoridades judiciales y sanitarias autorizaron la realización de una Interrupción Legal del Embarazo (ILE).
Esta medida se enmarca en lo establecido por la Ley 27.610, que permite el acceso al aborto en casos de violación. El procedimiento se llevará a cabo con el acompañamiento y los protocolos sanitarios correspondientes.
Este caso se conoce semanas después de que se diera a público otro procedimiento similar en la provincia, correspondiente a una menor de 12 años, también bajo la figura de ILE por presunta violación.
