El Tribunal Superior de Justicia de la Ciudad de Buenos Aires lanzó una licitación por 550.000 dólares para incorporar un sistema de IA, ante un incremento del 324% en el ingreso de causas, en su mayoría laborales.
El Tribunal Superior de Justicia (TSJ) de la Ciudad de Buenos Aires registró un aumento significativo en el ingreso de expedientes durante el último año. Según datos oficiales, en 2024 se recibieron 1.610 causas, mientras que en 2025 la cifra ascendió a 6.826 expedientes, lo que representa un incremento del 324%.
Este crecimiento se atribuye a la aplicación de la doctrina establecida por la Corte Suprema de Justicia de la Nación en el fallo conocido como “Levinas”, que ratificó al TSJ como la instancia de apelación final para las sentencias de la justicia nacional con sede en la Capital Federal.
Del total de causas ingresadas, el 66% corresponde a litigios laborales, con 4.490 casos relacionados con despidos y accidentes de trabajo. Para hacer frente a este volumen, el TSJ habilitó una nueva sede edilicia junto al Jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, y emitió pautas doctrinarias, como el fallo “Boulanger c/ Provincia ART”, que establece la actualización de indemnizaciones laborales mediante el índice Ripte, en lugar del Coeficiente de Estabilización de Referencia (CER).
Con el objetivo de evitar una parálisis administrativa, el TSJ, presidido por la magistrada Inés Weinberg de Roca, inició una licitación pública internacional por 550.000 dólares para desarrollar e implementar un sistema de inteligencia artificial. Las ofertas se conocerán el 29 de mayo y se espera que la herramienta esté operativa antes de fin de año.
El sistema procesará de forma automatizada la admisibilidad formal, la clasificación temática y los resúmenes jurisprudenciales, bajo supervisión humana. Sin embargo, la implementación de un formulario digital obligatorio generó reclamos del presidente del Colegio Público de la Abogacía de la Ciudad de Buenos Aires, Ricardo Gil Lavedra, quien expresó preocupación por el posible rechazo automático de recursos ante omisiones técnicas. El TSJ aclaró que el sistema operará con una base de datos cerrada y control humano.
