La presión económica sobre las familias argentinas alcanza niveles sin precedentes, según los últimos estudios de consultoras especializadas. Los datos revelan una expansión masiva del endeudamiento doméstico, con una abrumadora mayoría de hogares afectados.
Un panorama nacional de obligaciones crecientes
Un relevamiento del Instituto de Estadísticas y Tendencias Sociales y Económicas (Ietse) indica que en marzo, el 92% de los hogares del país mantenía deudas. Solo un 8,3% declaró no tener compromisos financieros. La particularidad del fenómeno actual radica en su temporalidad: aproximadamente el 54% de esas deudas fueron adquiridas durante el último año, lo que sugiere una fuerte vinculación con el contexto económico reciente.
Otra consultora, Tendencias, aporta un matiz al señalar que, si bien el 66,5% de los hogares está endeudado, dentro de ese grupo un 24,4% considera sus deudas como «planificadas y manejables». No obstante, el promedio de las mediciones más comparables sitúa la cifra de familias con obligaciones financieras cerca del 80%.
Dificultades para cumplir con los pagos
La situación se complejiza al analizar la capacidad de pago. Un estudio de Zentrix reportó que, de la mitad de la población que tomó un crédito en los últimos seis meses, casi el 90% enfrenta dificultades para honrarlo. Esta realidad es consistente con el aumento de los índices de morosidad en el sistema financiero, observado desde el segundo semestre del año pasado.
Percepción ciudadana y atribución de responsabilidades
Este escenario de endeudamiento masivo y creciente comienza a influir en la opinión pública respecto a las causas de la situación económica. Por primera vez desde el cambio de gobierno, se registra un giro en la atribución de responsabilidades.
Según los datos analizados, un 47% de los consultados adjudica la crisis actual a las decisiones del gobierno nacional, mientras que un 42% la atribuye a la gestión anterior. Aunque esta brecha de 5,3 puntos no es estadísticamente significativa debido al margen de error, marca una tendencia de cambio en la serie histórica de mediciones.
Un informe específico de la consultora Tendencias muestra una diferencia más marcada: el 43,3% asocia los problemas económicos a la actual administración, frente a un 33,3% que los vincula a la herencia recibida. En este caso, la diferencia de 10 puntos porcentuales sí resulta significativa. Cabe destacar que casi un 15% de la población divide las responsabilidades entre ambos factores.
Impacto en la economía doméstica
La percepción del deterioro financiero es generalizada. El 61% de los argentinos considera que su endeudamiento personal o familiar aumentó «mucho o bastante» en el último año, marcando un pico en las últimas cinco mediciones. Solo un 22% reportó una disminución, cifra que representa el valor más bajo de la serie.
Los analistas coinciden en que el endeudamiento reciente y las dificultades para afrontarlo son un indicador claro de la fuerte presión sobre los ingresos familiares. Este fenómeno, que trasciende lo meramente financiero, se ha convertido en un termómetro clave para medir el clima social y las expectativas económicas de la población.
