Fundado por argentinas en Uruguay, el emprendimiento convierte un residuo altamente contaminante en artículos de tocador sustentables.
María de Arrascaeta y Verónica Bender crearon Mutua, un emprendimiento dedicado a la elaboración de productos de limpieza y tocador biodegradables y veganos a partir del reciclaje de aceite usado de cocina.
Según informaron las fundadoras, la iniciativa comenzó como una práctica artesanal para elaborar jabón y evolucionó hasta convertirse en una empresa con impacto ambiental, social y económico. “Las dos vivimos mucho tiempo en la naturaleza, nos gusta cuidar el medio ambiente y empezamos haciendo un jabón. Con el tiempo se fue profesionalizando”, declaró María a VA.
El proyecto se enfoca en el aceite usado de cocina, uno de los residuos más contaminantes. Solo en Uruguay se producen más de 14 millones de litros al año. Mutua estableció una alianza con una empresa especializada en la recolección y gestión sustentable del residuo, certificada bajo el estándar internacional ISCC.
Una vez recolectado, el aceite es trasladado a un laboratorio habilitado por el Ministerio de Salud Pública de Uruguay, donde se transforma en productos de limpieza y cuidado personal que cumplen con criterios de sustentabilidad, biodegradabilidad y producción vegana.
El modelo de trabajo involucra al sector gastronómico: restaurantes, hoteles y otros establecimientos entregan el aceite usado y reciben una bonificación que puede traducirse en productos como detergentes, jabones y limpiadores para pisos. Actualmente, más de una docena de empresas hoteleras y de estética trabajan con Mutua, y sus productos también están disponibles para consumidores particulares.
La propuesta incorpora un esquema de economía circular: Mutua recupera los envases vacíos y los envía a una empresa recicladora que los transforma en bolsas para el packing de la marca.
Las fundadoras destacan el componente educativo del proyecto. A través de talleres, enseñan cómo el aceite usado puede convertirse en jabón mediante el proceso de saponificación en frío. Las actividades están orientadas a estudiantes de primaria, secundaria, escuelas técnicas y universidades. También realizan obras de teatro para niños y familias en escuelas, barrios vulnerables, ferias y eventos masivos.
Mutua cuenta con la certificación ISCC, que garantiza la trazabilidad de la materia prima, mide la huella de carbono y ofrece a las empresas información sobre el impacto ambiental positivo.
Respecto a los jabones perfumados, las emprendedoras explicaron que incorporan esencias biodegradables y arcillas naturales. “Muchas personas se sorprenden al saber que están hechos con aceite reciclado y preguntan qué olor tienen. Incluso algunos hacen bromas diciendo que tendrán olor a milanesa, pero el resultado final es completamente diferente”, comentaron.
De cara al futuro, las fundadoras proyectan expandir el modelo hacia Argentina y otros países de la región. “Las dos somos argentinas y nos entusiasma mucho la posibilidad de llevar este proyecto a nuestro país y seguir creciendo en toda la región”, concluyeron.
