El fenómeno de El Niño en el Pacífico aportará mayor humedad, clave para las deseadas nevadas en la alta cordillera.
El invierno sanjuanino se perfila con características muy particulares para la temporada 2026. Lejos de las jornadas gélidas que suelen caracterizar al inicio de la época más fría del año, en San Juan se espera que los fríos propios del invierno no se den en junio y recién se hagan sentir con fuerza en la segunda quincena de julio, un retraso térmico que, a su vez, traería nevadas en alta montaña. Así lo detalló la licenciada en Geografía, Agustina Albeiro, en una entrevista brindada a Compacto Trece por Canal 13 San Juan.
«Las temperaturas muy frías no están teniendo presencia», explicó la especialista al evaluar la situación tanto en el Valle de Tulum como en la zona cordillerana, específicamente en el área fronteriza del Paso de Agua Negra. El Servicio Meteorológico Nacional anticipa un trimestre con jornadas por encima de la media debido al calentamiento global. No obstante, las proyecciones abren una luz de esperanza para el sector hídrico debido a la configuración de El Niño en el océano Pacífico Ecuatorial.
Este fenómeno eleva la temperatura marina y modifica la corriente fría de Humboldt, aportando una gran cantidad de humedad al ambiente. Albeiro recordó que el antecedente más directo con estas condiciones climáticas ocurrió en 2015. En aquella oportunidad, las nevadas más significativas aparecieron recién en la segunda quincena del mes de julio, lo que generó posteriormente un excelente derrame de agua en el río San Juan. Aunque El Niño no se traduce linealmente en mayores precipitaciones nivales, sí garantiza el combustible necesario (la humedad) para que se generen los temporales en la cordillera.
Actualmente, la provincia atraviesa semanas de estabilidad atmosférica, lo que se traduce en fenómenos como bancos de niebla matinales y la ausencia de perturbaciones en altura que colaboren con las nevadas. Climatológicamente, si bien el pico estadístico del invierno suele ubicarse a principios de julio, los modelos indican que este año el verdadero frío crudo se postergará. La expectativa de los especialistas está puesta en que la atmósfera se dinamice hacia fines del mes próximo para romper la estabilidad actual, permitiendo que toda esa humedad acumulada precipite en forma de nieve en las altas cumbres y beneficie los caudales provinciales.
