Pablo Diez, secretario de Ciencia y Técnica de la Universidad Nacional de San Juan, explicó la importancia de la labor de los investigadores en el marco de la crisis presupuestaria.
Desde el inicio de la gestión del presidente Javier Milei, el mandatario mantiene una tensa relación con las universidades nacionales, a las que acusa de malos manejos de fondos. En este panorama, casas de altos estudios como la Universidad Nacional de San Juan aseguran que apenas logran mantenerse a flote ante la falta de dinero.
En este contexto, la universidad pública de San Juan sale a mostrar las investigaciones que realizan sus científicos en el marco de la Semana de la Vinculación Tecnológica en Argentina.
En entrevista para el programa Todos Vivos que se emite por Canal 13, Pablo Diez, secretario de Ciencia y Técnica de la UNSJ, explicó que esta semana se conmemora a partir del hecho de que el 4 de junio es su fecha central, debido a que se celebra el Día Nacional de la Vinculación Tecnológica en todo el país, en conmemoración del natalicio del físico y tecnólogo argentino Jorge Sábato.
Diez destacó que la universidad cuenta con una gran cantidad de científicos que realizan investigaciones en las más diversas áreas, desde las sociales, en las que se estudian fenómenos como las redes sociales y su impacto en la actualidad, hasta otros temas de ciencias duras con importantes resultados.
El profesional agregó que esta semana de divulgación sirve para poner en valor el trabajo de los especialistas de la UNSJ, “sobre todo después de que fueron cuestionados por el gobierno nacional, lamentablemente”, afirmó.
Diez declaró que, en medio de la reducción de financiamiento, “hay proyectos amenazados de muerte; la UNSJ ha tenido que destinar más fondos”.
A modo de ejemplo, Diez mencionó el caso de un grupo de científicos de la UNSJ que elaboraron una harina a base del bagazo de cerveza, que es un residuo de la industria cervecera y es considerado un superalimento, y que gracias a la labor de los profesionales de la universidad se pudo elaborar una harina con la que incluso los científicos ya han preparado alimentos como un budín, “que les quedó muy rico”, señaló.
