El juicio oral contra Daniel Gustavo Algarilla, acusado de montar una estructura educativa fraudulenta sin aval oficial, inició este martes en los Tribunales de San Juan. La Fiscalía lo imputa por estafar a decenas de personas ofreciendo una carrera universitaria inexistente y utilizando sin autorización la morgue del Hospital Marcial Quiroga para prácticas con cadáveres y animales.
Este martes comenzó en los Tribunales de San Juan el juicio oral contra Daniel Gustavo Algarilla, acusado de haber montado una estructura educativa fraudulenta. Según la Fiscalía, ofrecía una carrera universitaria sin reconocimiento oficial y utilizaba sin autorización la morgue del Hospital Marcial Quiroga para realizar prácticas con estudiantes.
El debate oral y público está a cargo del juez Mariano Carrera. La acusación es sostenida por el fiscal Guillermo Heredia, de la UFI Delitos Informáticos y Estafas.
De acuerdo con la investigación, Algarilla, quien posee título de técnico eviscerador y trabajaba en la morgue del hospital, habría engañado a decenas de personas haciéndoles creer que cursaban una carrera universitaria con respaldo institucional y salida laboral. Los denunciantes pagaban cuotas durante años por una formación sin reconocimiento oficial ni habilitación educativa.
El acusado prometía matrículas, certificaciones y capacitaciones avaladas por instituciones reconocidas, incluso mencionando vínculos con la Universidad Católica de Cuyo. Sin embargo, según los testimonios, las clases teóricas se dictaban en una lomoteca y las prácticas se realizaban dentro de la morgue del hospital público, donde Algarilla trabajaba y tenía acceso por sus funciones. La Fiscalía sostuvo que las alumnas debían ingresar al hospital diciendo que pertenecían a la Universidad Católica.
Una de las acusaciones más graves indica que se utilizaban cadáveres y animales para realizar prácticas sin autorización. El fiscal Heredia afirmó que el imputado se aprovechaba de su condición de empleado del nosocomio para usar de manera indebida las instalaciones de la morgue, sin permisos ni aval institucional.
La causa cuenta con cuatro denuncias formales por defraudación por engaño. Fuentes judiciales estiman que podría haber más personas afectadas que nunca realizaron presentaciones judiciales.
Durante la primera jornada del juicio declaró como testigo Elbia Bibiloni, quien relató cómo se desarrollaban las clases y afirmó que el acusado actuaba como docente frente a los estudiantes. “Cuando terminamos de cursar y no vimos nada de lo prometido, empezamos a averiguar y nos dimos cuenta de que habíamos caído en una estafa”, declaró la mujer ante el tribunal. Además, presentó fotografías extraídas de redes sociales donde, según expuso, se observaban las prácticas realizadas y el uso de la morgue como espacio de formación. La testigo describió la distribución interna de la morgue del hospital, señalando que era utilizada como una verdadera sala de clases prácticas.
Por su parte, la defensa de Algarilla, encabezada por el abogado Jorge Guillén, rechazó las acusaciones y sostuvo que el juicio “es innecesario e injusto”. El letrado afirmó que su cliente posee título técnico desde 2018 y que nunca actuó como profesor, sino únicamente como disertante invitado en institutos privados. Además, apuntó contra las responsables de los institutos Christine y Eleva, quienes también deberán declarar durante el proceso judicial.
Según trascendió en el debate, luego de que comenzaron las denuncias, Algarilla habría creado un nuevo centro de capacitación con su apellido, donde continuó ofreciendo cursos y certificaciones pese a no contar con habilitación del Ministerio de Educación.
