El menor de 4 años, internado semanas atrás con lesiones y rastros de cocaína, fue entrevistado por psicólogos judiciales. Su testimonio podría influir en el rumbo de la investigación contra su padre, que continúa detenido.
La investigación por el caso del niño de 4 años que ingresó hospitalizado con lesiones y signos de intoxicación con cocaína en San Juan sumó un nuevo capítulo luego de que el pequeño declarara en Cámara Gesell ante profesionales del Poder Judicial.
Según trascendió de fuentes judiciales, el menor aseguró que recuerda haberse golpeado tras una caída mientras jugaba y que no podía reconstruir demasiado más de lo ocurrido aquel día.
“Dijo que se cayó, se golpeó fuerte y que después no recuerda mucho más”, señalaron fuentes vinculadas a la causa.
La entrevista videograbada se realizó el jueves pasado y contó con la participación del juez de garantías Federico Rodríguez, representantes de la fiscalía de la UFI CAVIG y la defensa del acusado.
Actualmente, el padre del menor —identificado con las iniciales R.M., de 35 años— permanece detenido con prisión preventiva, imputado por el presunto delito de lesiones agravadas por el vínculo.
El caso
La causa comenzó el pasado 30 de abril, cuando el niño quedó al cuidado de su padre luego de ser retirado de la escuela por pedido de la madre, de quien el hombre está separado.
De acuerdo a la investigación, el pequeño permaneció en una vivienda del barrio Licciardi, en Rawson, hasta el mediodía del 1 de mayo.
Fue allí donde los investigadores sospechan que el niño habría sufrido las lesiones y el presunto contacto con la sustancia estupefaciente.
Ese mismo día, el padre llamó a la madre del menor para avisarle que el niño había sido trasladado de urgencia al Hospital de Pocito por vómitos y un supuesto golpe en la cabeza.
Sin embargo, al llegar posteriormente al Hospital Rawson, los médicos detectaron un cuadro más complejo.
Los estudios realizados arrojaron resultado positivo para cocaína, aunque de manera “tenue”, según la fiscalía.
Además, el médico legista constató lesiones recientes en la cabeza y en uno de sus brazos.
A eso se sumó un allanamiento realizado en la vivienda del acusado, donde personal policial secuestró un envoltorio con polvo blanco que sería cocaína.
“Creí que me estaba muriendo”
Durante la Cámara Gesell, el niño relató que estuvo jugando con otros chicos, hijos de una mujer cercana a su padre, y que en medio de esos juegos sufrió la caída.
Según trascendió, el menor expresó que se asustó mucho tras golpearse.
“Creí que me estaba muriendo”, habría dicho el pequeño durante la entrevista.
En otro tramo del relato, contó que perdió el conocimiento y que luego despertó mientras le colocaban hielo en la cabeza.
Más tarde, recordó haberse despertado ya internado en el hospital.
De acuerdo con las fuentes consultadas, cuando la profesional le preguntó si alguien lo había golpeado o lastimado, el niño respondió que no.
El rumbo de la causa
El testimonio del menor podría resultar clave para la situación judicial del padre detenido.
Es que, si los especialistas concluyen que el relato fue espontáneo y no estuvo condicionado o manipulado, podría debilitarse la hipótesis inicial de agresión física por parte del imputado.
Aun así, la investigación continúa abierta y todavía restan pericias toxicológicas más exhaustivas tanto al niño como al padre.
La fiscalía busca determinar cómo se produjo el contacto del menor con la cocaína y si existió algún tipo de negligencia o suministro accidental de sustancias.
Mientras tanto, también interviene un Juzgado de Familia que adoptó medidas de protección para resguardar al pequeño.
