Personal penitenciario detectó a personas arrojando bultos sospechosos desde la calle hacia el interior del predio. El rápido accionar evitó que los paquetes llegaran a su destino.
Personal de guardia que realizaba recorridos de rutina en los sectores perimetrales del Servicio Penitenciario, ubicado en Chimbas, detectó a personas arrojando bultos sospechosos desde la calle hacia el interior del predio. El incidente derivó en la activación inmediata de los protocolos de emergencia y en el despliegue de un masivo operativo de seguridad tanto en el perímetro como en los pabellones.
El rápido accionar de los agentes penitenciarios impidió que los paquetes llegaran a su destino final. Tras observar la maniobra ilegal, las autoridades penitenciarias coordinaron un procedimiento cerrojo que contó con el apoyo de efectivos de la Policía de San Juan para asegurar los alrededores.
El operativo incluyó una inspección minuciosa en las celdas y áreas comunes de los internos para frustrar cualquier conexión interna, además de patrullajes en las inmediaciones de la prisión para intentar dar con los responsables del lanzamiento. Los bultos fueron custodiados de inmediato para el correspondiente análisis pericial, mientras se dispuso la revisión del registro de las cámaras de seguridad para identificar a los autores del hecho.
Aunque las fuentes oficiales no dieron detalles sobre el contenido exacto de los paquetes recuperados, la principal hipótesis criminal apunta al intento de ingresar estupefacientes, psicofármacos o celulares destinados a los reclusos. La investigación penal quedó a disposición de las autoridades judiciales correspondientes, quienes buscan determinar si existía un acuerdo previo entre los sospechosos externos y algún sector de la población carcelaria para coordinar la entrega de los elementos prohibidos.
