El hallazgo de 11 antílopes de la India en una finca de Pocito abrió una investigación que busca determinar cómo ingresaron animales exóticos a la provincia sin ser detectados. El operativo se realizó el martes 28 de abril en un criadero clandestino.
El hallazgo de 11 antílopes de la India en una finca de Pocito abrió una investigación que ahora busca responder una pregunta clave: cómo ingresaron animales exóticos a la provincia sin ser detectados.
El procedimiento se realizó el martes 28 de abril en una finca ubicada sobre callejón Morla, entre calle 7 y calle 8, conocida como “La Isolina”, donde efectivos de la Unidad Rural N.º 4 descubrieron un criadero clandestino con distintas especies silvestres y exóticas. En el lugar encontraron 2 llamas, 2 ciervos colorados, 1 loro paraguayo, 2 guacamayos y los 11 antílopes de la India.
Según informaron fuentes policiales, el encargado exhibió documentación vencida y, posteriormente, intervino personal de Ambiente, que constató que el predio no estaba habilitado para la tenencia de esos animales.
Pero más allá del operativo, la gran incógnita gira en torno al ingreso de las especies. “Es la pregunta que nos hacemos todos”, reconoció el oficial Andrés Vilches, jefe de la División Policía Rural de San Martín, al ser consultado por Diario 13 sobre cómo llegaron los antílopes a San Juan.
El uniformado explicó que el hallazgo inicialmente generó incredulidad incluso dentro de la fuerza. “Cuando los brigadistas de la división tomaron conocimiento de que esos animales estaban ahí, en principio no creíamos, pero llegamos al lugar y se constató”, relató.
La investigación fue llevada adelante por distintas dependencias rurales de la Policía de San Juan. “Es una investigación que realizó la brigada de la Rural, de la Rural 4 de Sarmiento y la División de San Martín”, indicó Vilches.
Además, detalló cómo funciona el esquema operativo de la Policía Rural en la provincia. “Si bien están separadas las dependencias, la división sería como la Policía Rural central y las cuatro rurales divididas en los departamentos dependen de la división rural central y se trabaja en equipo coordinadamente”, explicó.
Vilches también remarcó que la división tiene alcance en toda la provincia. “La división puede trabajar en todo el territorio de San Juan, no tiene una jurisdicción delimitada”, señaló.
Mientras avanza la causa, las sospechas apuntan a posibles maniobras para esquivar controles oficiales durante el traslado de los animales. “Podría haber venido por cualquiera de las rutas, ya sea por San Luis o Mendoza, y también somos realistas y conocemos que hay caminos alternativos para evitar los controles”, afirmó el jefe policial.
Según detalló, existen caminos de tierra utilizados habitualmente en zonas rurales que podrían haber servido para mover animales sin pasar por puestos oficiales. “Caminos alternativos de tierra por donde una camioneta con un tráiler se pasa”, describió.
Incluso reconoció que esos trayectos ya son conocidos por las autoridades. “Son huellas que tenemos identificadas, donde hacemos recorridas e identificamos personas que transitan por ahí, aunque muchas veces son personas que tienen puestos caprinos o ganado y ya tienen sus caminos hechos”, agregó.
La investigación todavía no terminó y ahora buscan determinar si existían más animales o incluso otros lugares vinculados a la comercialización ilegal. “La investigación continúa para determinar y establecer si son los únicos animales que tenían o había otro lugar destinado también a la comercialización”, sostuvo Vilches.
Por el momento, el propietario de la finca ya estaría identificado y la causa quedó en manos del Juzgado de Faltas y Convivencia de Pocito, a cargo del juez Sergio Escamilla. Desde el juzgado confirmaron que citarán tanto al encargado como a los propietarios del predio para conocer detalles sobre el origen y la tenencia de los animales secuestrados.
