La Unión Tranviarios Automotor (UTA) en San Juan declaró el estado de alerta y advirtió sobre posibles medidas de fuerza si no se cumplen los compromisos salariales en las próximas horas.
La tensión en el transporte público de San Juan volvió a escalar. La UTA local declaró el estado de alerta y anticipó posibles medidas de fuerza si no se cumplen los compromisos salariales en las próximas horas. El conflicto gira en torno al pago de haberes y diferencias salariales que, según el gremio, aún no fueron saldadas.
Desde el sindicato denuncian que las empresas no están respetando la escala salarial correspondiente al mes de abril, lo que podría desencadenar un paro. Fuentes gremiales explicaron el escenario: “Si el jueves no se abonan los salarios como corresponde, se hará la presentación ante el Ministerio de Trabajo de la Nación y al mediodía se anunciarán las medidas de fuerza”.
La posible medida podría concretarse en el corto plazo. “Lo más probable es que el paro comience el viernes a las 0 horas”, señalaron, dejando en claro que el margen de negociación es prácticamente nulo.
Desde el sector empresario, en tanto, argumentan dificultades para afrontar los pagos. Sostienen que la falta de asistencia estatal les impide cumplir con las escalas salariales vigentes, lo que agrava el conflicto.
El gremio, sin embargo, asegura haber agotado todas las instancias de diálogo. “Se han estirado los plazos para que se cumpla con los trabajadores, pero ya no hay margen para seguir esperando”, remarcaron. Entre los reclamos se incluyen el pago completo de la escala de abril, la restitución de descuentos por días de paro, diferencias en viáticos y sumas adeudadas desde enero.
“No hay peor acuerdo que el que no se cumple”, señalaron desde la conducción sindical. A pesar del endurecimiento de la postura, aclararon que la medida no responde a motivaciones políticas. “No nos gusta el paro por el paro, queremos que los trabajadores cobren lo que corresponde”, enfatizaron.
El comunicado oficial difundido por la UTA San Juan también dejó un mensaje claro: el gremio se mantiene en estado de alerta y no descarta profundizar las acciones si no hay respuestas inmediatas.
