El presidente Javier Milei señaló que la soberanía sobre las Islas Malvinas no depende exclusivamente de la voluntad del país, y destacó avances diplomáticos en el reclamo.
El presidente Javier Milei puso el foco en los límites del reclamo por la soberanía de las Islas Malvinas al afirmar que “no depende solo de nosotros”, aunque remarcó que su gestión está realizando “avances como nunca antes” en la materia. “Estamos haciendo todo lo humanamente posible para que las Malvinas vuelvan a manos argentinas. La soberanía no se negocia, pero hay que hacerlo con criterio, con inteligencia”, sostuvo el mandatario en diálogo con el medio de streaming Neura, al tiempo que insistió en la necesidad de una estrategia basada en el equilibrio: “Cerebro frío al servicio de un corazón caliente”.
En esa línea, Milei subrayó que Argentina sostiene el reclamo en todos los foros internacionales y aseguró que se están consiguiendo “apoyos nunca vistos”, entre ellos el de Chile. El Presidente también destacó el trabajo diplomático de funcionarios como Diana Mondino, Gerardo Werthein y Pablo Quirno, al remarcar que la cuestión Malvinas es una prioridad constante en la agenda internacional del Gobierno.
Las declaraciones se producen en un contexto global sensible, tras la difusión por parte de Reuters de un documento interno del Departamento de Defensa de Estados Unidos que evalúa posibles cambios en el respaldo de Washington a sus aliados de la OTAN. Entre las medidas en análisis figura la revisión del apoyo a las “posesiones imperiales” europeas, incluyendo a las Malvinas, las Georgias del Sur y las Islas Sandwich del Sur, actualmente bajo administración del Reino Unido. En este escenario, la advertencia de Milei cobra especial relevancia: el futuro de la soberanía argentina sobre las islas no depende únicamente de la voluntad del país, sino también de decisiones geopolíticas y del posicionamiento de las grandes potencias.
