El sindicato de la construcción pidió que los operarios afectados por la rescisión del contrato en el proyecto minero tengan prioridad absoluta cuando se reactive la obra en septiembre.
Tras la rescisión del contrato entre la minera Vicuña y la UTE (conformada por las empresas Semisa y Terusi), el gremio de la construcción, UOCRA, confirmó que solicitó que los operarios desvinculados de la obra vial tengan prioridad absoluta para la próxima contratación cuando se reactive el proyecto en el mes de septiembre. La decisión busca llevar alivio al sector de los trabajadores.
A su vez, esta medida se conoció luego de que se confirmara que, por razones operativas y el inicio de la veda climática, la totalidad del personal debe abandonar la mina antes del 30 de abril.
En diálogo con el móvil de Canal 13, el secretario adjunto de la UOCRA, Alberto Tovares, manifestó la preocupación del sindicato por la pérdida de estos puestos de trabajo en el actual contexto económico. «Planteamos que estos trabajadores recuperen su labor lo más pronto posible y sean prioridad en la vuelta a la actividad», señaló el dirigente, quien explicó que las autoridades de la UTE aseguraron que las desvinculaciones se debieron a que el proyecto entra en el denominado «operativo invierno».
La obra afectada consiste en la construcción de los tramos E y F del corredor norte, un camino de montaña de alta complejidad técnica ubicado a más de 3.500 metros de altura. Según se informó en el programa La Picada, la minera decidió desvincular a la contratista por demoras y dificultades técnicas, vinculadas en parte a un presupuesto adjudicado originalmente con valores muy por debajo de los costos reales de mercado.
Si bien el gremio aseveró que la empresa no convocó formalmente al sindicato para detallar la situación, la UOCRA se mantiene atenta al cumplimiento de la promesa de reingreso. Mientras tanto, se espera que durante el invierno se avance en una nueva licitación privada para que, entre agosto y septiembre, las máquinas vuelvan a trabajar en la ruta que conecta Iglesia con el yacimiento cordillerano.
