El índice del 3,4% se refleja de forma dispar en las góndolas, con alzas en alimentos y limpieza, aunque aparecen promociones. Los consumidores ajustan sus hábitos de compra y formas de pago.
La inflación de marzo, que alcanzó el 3,4%, ha tenido un impacto dispar en las góndolas de los supermercados sanjuaninos. Mientras alimentos y artículos de limpieza mantienen una tendencia al alza, se observan excepciones y promociones de último momento.
En diálogo con el programa Compacto Trece, el gerente de supermercado Jorge Casas confirmó que, si bien se han recibido listas con incrementos en carnes y lácteos, esta semana comenzaron a aparecer descuentos de fabricantes que buscan incentivar las ventas.
Según explicó el referente del sector, la presión sobre los precios tiene un origen logístico. «Los productores y fabricantes indican que deben analizar cómo repercute la suba del petróleo en los combustibles», detalló Casas, subrayando que esto afecta directamente el costo de muchos artículos para el consumidor final.
El escenario económico ha transformado la conducta de los sanjuaninos al momento de realizar las compras. Para el gerente, hoy se trata de un «consumidor inteligente» que ha variado sus costumbres drásticamente en los últimos dos años. Si el producto no tiene un buen precio, el cliente no lo compra y espera una rebaja. Además, hay un vuelco masivo hacia segundas y terceras marcas para cuidar el bolsillo. «El consumidor solo concreta la compra si percibe que el valor es acorde a su presupuesto; de lo contrario, desiste», indicó.
Otro dato relevante que surge del contacto con los comercios locales es la modalidad de pago. Ante la falta de efectivo y el encarecimiento de la canasta básica, Casas aseguró que los clientes se están volcando cada vez más al uso de la tarjeta de crédito para financiar las compras del mes, buscando oxígeno financiero en medio de la escalada inflacionaria.
