En la previa de su show en el Cantoni, el trío sorprendió a los fanáticos en el Aula Magna con una noche cargada de mística.
La ‘Aplanadora del Rock’ revolucionó el centro sanjuanino antes de hacer sonar sus amplificadores. En la antesala de su esperado concierto de este sábado en el Estadio Aldo Cantoni, los integrantes de Divididos se hicieron presentes este viernes por la noche en el Aula Magna de la Facultad de Filosofía, Humanidades y Artes de la UNSJ. Ricardo Mollo, Diego Arnedo y Catriel Ciavarella aparecieron de sorpresa para presenciar y compartir con su público la exhibición de su documental ‘Sonidos, Barro y Piel’, transformando una actividad cultural y solidaria en un encuentro histórico y de profunda emoción para los seguidores locales, según se viralizó en un video de El Puente Rock.
La velada, que sirvió como la previa perfecta para el recital de este 6 de junio, estuvo conducida por Juan Tello, el reconocido fanático sanjuanino famoso en el ambiente del rock por entregarle sandías a la banda en sus shows desde el Cosquín Rock 2022.
Ante una colmada marea de aplausos y el fervor a flor de piel, el poderoso trío irrumpió en el escenario del Aula Magna. La calidez de los músicos no tardó en manifestarse: el baterista Catriel Ciavarella soltó un sentido ‘gracias por venir’, mientras que Arnedo destacó que presentar el film, dirigido por Leopoldo Montero Ciancio, era una valiosa manera de acercarse a la gente. Fiel a su estilo, Mollo coronó la mística de la noche al exclamar ante el micrófono: ‘¡Aguante el Indio, che!’, desatando la ovación de la sala.
La proyección de ‘Sonidos, Barro y Piel’ desnudó los secretos y las vivencias del detrás de escena durante la grabación del último material discográfico de la banda, editado en 2025. El evento, cogestionado entre la agrupación, la Universidad Nacional de San Juan y organizaciones sociales, cumplió además con un fin benéfico fundamental.
El acceso a la función de este viernes se habilitó por estricto orden de llegada a cambio de un alimento no perecedero. Toda la mercadería recaudada en las puertas de la facultad fue destinada a las Brigadas Educativas de San Juan, que se encargarán de distribuirla en los comedores de diversos barrios populares de la provincia, uniendo la pasión musical con el compromiso solidario.
