José Risueño detalló en una entrevista peritajes y auditorías de 2017 que sustentan sus denuncias por un presunto fraude con combustibles en el municipio de Angaco.
El exconcejal de Angaco, José Risueño, reveló en una entrevista con Compacto Trece el contenido de documentación técnica que presentó como prueba contra el intendente José Castro. La exposición se da en el marco de una demanda por 80 millones de pesos por daños y perjuicios que Risueño interpuso contra el jefe comunal, luego de ser acusado de corrupción.
Según Risueño, una auditoría de siete meses sobre los balances oficiales del municipio de 2017 detectó que el consumo de combustible del parque automotor municipal pasó de 160.000 litros anuales a 430.000 litros, sin cambios en la flota. La diferencia de 270.000 litros anuales, abonados por la comuna pero no ingresados, equivaldría a un presunto fraude superior a los 600 millones de pesos en ese ejercicio fiscal.
La investigación también constató dos irregularidades operativas: el proveedor de combustible registrado en los expedientes no poseía una estación de servicio, sino un comercio de venta de maderas y machimbre; y peritajes caligráficos oficiales comprobaron la existencia de firmas falsas en las órdenes de pago. Risueño afirmó que el circuito administrativo de los cheques no concluía en la Tesorería, sino en el despacho del intendente, donde personas ajenas al proveedor retiraban los valores.
El intendente Castro rechazó las acusaciones y calificó el proceso como una «persecución política extraordinaria» iniciada en el período 2017-2019. Castro defendió la transparencia de sus cuentas públicas y destacó la existencia de superávit fiscal en el municipio. La jueza Ana Lía Correa ya rechazó los recursos presentados por la defensa de Castro para trasladar la causa fuera del fuero penal.
