Convocados por el Arzobispado de San Juan, las tres centrales sindicales y referentes sociales analizaron la crisis económica local. Monseñor Lozano pidió mayor presencia del Estado y llamó a la unidad para contener a los más vulnerables.
La realidad socioeconómica que atraviesan los trabajadores sanjuaninos motivó un encuentro en la sede del Arzobispado de San Juan de Cuyo.
Convocados por la Iglesia a través de la Comisión de Justicia y Paz, dirigentes sindicales de las tres centrales obreras y referentes de organizaciones sociales compartieron un espacio de diálogo para analizar los problemas más urgentes que afectan a la comunidad.
Durante la reunión, los asistentes manifestaron inquietud por la pérdida de puestos de trabajo, el avance de la precarización laboral y la caída del poder adquisitivo de los salarios.
También se abordó el incremento del consumo problemático de alcohol y drogas, así como el aumento de enfermedades ligadas a la salud mental y cuadros de angustia que afectan principalmente a los jóvenes.
Los participantes coincidieron en la necesidad de fortalecer la unidad. Se destacó el rol de la Iglesia como un espacio de contención, encuentro y escucha activa.
El arzobispo Jorge Lozano agradeció la respuesta a la convocatoria y afirmó la necesidad de que el Estado esté presente como garante de los derechos sociales y promotor del desarrollo integral. Valoró el esfuerzo diario de los sindicatos y movimientos para sostener redes de contención en los barrios.
Las autoridades eclesiásticas extendieron una invitación formal para el próximo sábado 27 de junio, fecha en la que se realizará un retiro para dirigentes sociales y políticos en el marco de la Fiesta Patronal de San Juan Bautista.
