La joven de 21 años relató ante el tribunal el ataque ocurrido en enero de 2025 en Chimbas. El acusado, Néstor Matías Olmedo, enfrenta un juicio por tentativa de homicidio agravado.
La presunta víctima de un intento de femicidio declaró este martes en el marco del juicio contra Néstor Matías Olmedo, acusado de atacarla en enero de 2025 en Chimbas, San Juan. La joven de 21 años describió las lesiones sufridas y cuestionó la estrategia defensiva del imputado.
Según su relato, el ataque ocurrió cuando ambos se encontraban en el departamento que compartían. La denunciante afirmó que sospechó que Olmedo tenía droga entre sus pertenencias y le pidió que le mostrara lo que llevaba en la mano. «Antes ya me había contado que se estaba drogando, que tenía problemas con el consumo. Cuando le pedí que me mostrara lo que tenía, se levantó y lo tiró por la ventana», recordó.
La joven indicó que decidió pedir su teléfono celular para comunicarse con su padre porque ya no quería continuar en esa situación. «Días atrás me había robado plata», afirmó. Según su versión, dos días antes del hecho (9 de enero de 2025) habían discutido por ese motivo y Olmedo terminó reconociendo el robo.
«No me quiso dar mi celular y me empezó a ahorcar. Me tiró al piso, me empezó a dar la cabeza contra el suelo e incluso me empezó a hundir uno de los ojos con la mano», relató. La víctima señaló que sufrió la rotura del piso orbital del ojo, por lo que debió ser cosida y operada, además de golpes en la cara, rotura de dientes y una herida en la nuca.
La defensa de Olmedo sostiene que actuó en legítima defensa luego de que la joven intentara atacarlo con un cuchillo, y también deslizó la posibilidad de que ella se autoagrediera. «Molesta mucho lo que él dice porque es absurdo. Cómo me voy a golpear yo misma en la nuca o cómo me voy a reventar el ojo así», manifestó la denunciante.
La joven permaneció cerca de tres meses con parte médico debido a la gravedad de las heridas. «Al otro día él estaba como si nada en una audiencia con una lesión mínima en una mano, mientras que a mí me tenían que bañar mi mamá y mi hermana porque no podía ni estar de pie», afirmó. Además, mencionó dificultades para alimentarse por el daño en la garganta producto del estrangulamiento.
Durante los alegatos, el fiscal Yanardi solicitó una condena de 12 años de prisión por tentativa de homicidio agravado por el vínculo y por mediar violencia de género. La querella pidió 22 años al considerar que existió tentativa de homicidio triplemente agravado y privación ilegítima de la libertad. La defensa insistió con la teoría de la legítima defensa y solicitó que el hecho sea encuadrado como lesiones leves.
El tribunal está integrado por la jueza Mabel Moya y los vocales Flavia Allende y Javier Figuerola. El veredicto se conocerá el próximo viernes.
