Las autoridades estadounidenses informaron que el joven era Nasire Best, que arrastraba incidentes previos en el perímetro de seguridad, sufría delirios místico-psiquiátricos y violó una orden de restricción judicial para perpetrar el atentado.
La investigación sobre el tiroteo registrado el sábado a metros de la Casa Blanca ha confirmado la identidad y el perfil clínico del atacante. Fuentes policiales y agencias federales como Associated Press e Ynet/JNS confirmaron que el tirador abatido por el Servicio Secreto era Nasire Best, un joven de 21 años originario de Maryland con un historial de trastornos psiquiátricos y múltiples incidentes previos con las fuerzas de seguridad en la misma zona.
De acuerdo con los registros oficiales citados por Fox News y CNN, Best había sido arrestado por el Servicio Secreto en dos oportunidades durante el año pasado: el 26 de junio de 2025, por realizar gestos hostiles y proferir amenazas a los uniformados, y el 10 de julio de 2025, tras vulnerar un área restringida del perímetro. Los tribunales federales le habían impuesto una orden de alejamiento previa al juicio, medida que el atacante violó el sábado al aproximarse armado a la Calle 17 con una pistola oculta en un bolso.
Informes médicos detallan que el joven padecía delirios graves. En uno de sus arrestos anteriores manifestó a las autoridades que era «Jesús» y que su objetivo era ser arrestado. Pese a estos diagnósticos y al monitoreo judicial, Best eludió los controles perimetrales para efectuar hasta 30 disparos en las inmediaciones del Edificio de Oficinas Ejecutivas Eisenhower antes de ser neutralizado por la unidad táctica del Servicio Secreto.
Según datos de la policía metropolitana y reportes de Univision, este tiroteo representa el tercer incidente grave con armas de fuego en las inmediaciones de los perímetros del presidente Donald Trump en un mes. El antecedente inmediato fue la brecha de seguridad durante la Cena de la Asociación de Corresponsales de la Casa Blanca a finales de abril, seguido por otro tiroteo cerca del Monumento a Washington a principios de mayo. Estos eventos han llevado a senadores de ambos partidos a exigir una revisión de los protocolos de salud mental y de la eficacia de las órdenes de restricción en áreas de alta seguridad.
