El Ministerio de Capital Humano puso en marcha el proyecto Gemelo Digital Social, una herramienta de inteligencia artificial para simular escenarios de vulnerabilidad antes de ejecutar el gasto público.
El Ministerio de Capital Humano formalizó la puesta en marcha del proyecto denominado Gemelo Digital Social, presentado por Javier Milei. Se trata de una herramienta basada en inteligencia artificial que busca reconfigurar los criterios de asignación y diseño de las políticas sociales públicas en el país. El anuncio, respaldado por el Poder Ejecutivo, plantea un cambio metodológico en la administración estatal, con el objetivo de abandonar los esquemas de asistencia reactiva ante crisis consolidadas e instalar una estructura de gestión de carácter predictivo.
A diferencia de experiencias internacionales en países como Singapur o el Reino Unido, donde la tecnología de réplicas virtuales se aplica al reordenamiento del tránsito, la planificación del transporte o el desarrollo de infraestructura urbana, la iniciativa local traslada esa lógica de procesamiento masivo de datos al entramado socioeconómico. El sistema opera mediante la unificación de bases de información dinámica provenientes de registros de empleo, trayectorias educativas, indicadores de niñez, programas de asistencia vigentes y estadísticas demográficas provinciales, a las que prevén incorporar aportes del sector privado y centros de investigación académica.
La arquitectura del modelo informático se desarrolla en cuatro etapas analíticas: desde el procesamiento descriptivo del escenario social actual hasta el diagnóstico causal de los fenómenos de exclusión. La mayor apuesta técnica se encuentra en las fases predictiva y prescriptiva, diseñadas para simular variaciones macroeconómicas o modificaciones normativas y medir su impacto potencial sobre los sectores vulnerables antes de ejecutar las partidas presupuestarias. Desde la conducción de la cartera social señalaron que el volumen y la calidad de los datos ingresados al sistema resultarán determinantes para la precisión de las proyecciones, por lo que se proyecta la creación de mesas de articulación técnica con universidades y organismos multilaterales de crédito.
Esta reconversión tecnológica se alinea con la retórica de modernización que el oficialismo busca proyectar a nivel global. Al intersectar variables de capacitación laboral y terminalidad escolar bajo una misma matriz algorítmica, el diseño del programa intenta ofrecer una respuesta de largo plazo orientada a evaluar cómo influye cada intervención estatal en la autonomía individual de los beneficiarios. La efectividad del proyecto dependerá de la capacidad real de las dependencias oficiales para depurar y cruzar registros estadísticos históricamente fragmentados en el territorio nacional.
