Un operativo policial clausuró el local bailable Molly, donde se realizaba un after clandestino cerca del mediodía. Hubo agresiones a efectivos y varios aprehendidos.
En la mañana de este domingo, efectivos del Comando Urbano clausuraron el boliche Molly, ubicado sobre Avenida Libertador en el departamento Capital, tras detectar que funcionaba como un after clandestino con más de un centenar de personas en su interior.
El procedimiento se inició alrededor de las 11:28, luego de un llamado al 911 que alertaba por música a alto volumen. Al llegar, los policías constataron que el local seguía operando pese al horario y que en su interior se desarrollaba una fiesta fuera de toda regla.
Según informaron fuentes policiales, la intervención generó malestar entre algunos asistentes, quienes reaccionaron con empujones y golpes contra los uniformados. Como consecuencia, un oficial sufrió golpes en el rostro y una mujer policía resultó afectada durante un forcejeo. Afortunadamente, ninguno presentó lesiones de gravedad.
Ante la cantidad de personas y la tensión del momento, los efectivos solicitaron apoyo y minutos después el boliche quedó rodeado de patrulleros. Posteriormente, personal de Leyes Especiales procedió a la clausura del local por tratarse de un evento público irregular.
Varios de los involucrados fueron trasladados a dependencias policiales, entre ellas la Comisaría 4ta. La situación quedó bajo investigación judicial, y desde Fiscalía se ordenó que los efectivos agredidos sean examinados por un médico legista para constatar lesiones y determinar si corresponde avanzar con denuncias penales, con intervención de la UFI Genérica.
