El especialista Juan Mariño explicó cómo la conexión con caballos desde el suelo ayuda a reflejar y sanar emociones profundas en personas con estrés, ansiedad o angustia.
“El caballo funciona como un espejo emocional de gran precisión, capaz de reflejar los estados internos más profundos de las personas que sufren de estrés, ansiedad o angustia”. Así lo describió el especialista y coach Juan Mariño en diálogo con el programa Jorge por la Mañana, donde profundizó sobre las bondades de estas actividades que desarrolla en su complejo ubicado en la localidad del Quinto Cuartel, en Pocito.
A diferencia de la equinoterapia tradicional —enfocada mayormente en la discapacidad y la monta—, este abordaje se centra en la conexión directa entre el humano y el animal desde el suelo. El trabajo se realiza en un corral redondo, un espacio que funciona como un «universo propio» donde el caballo reacciona a la energía de quien tiene enfrente. «Es increíble lo que se recibe de los animales; el caballo te muestra tus miedos y tus locuras porque siente lo que vos sentís, pero con la ventaja de que no te juzga», explicó Mariño.
El especialista relató que esta terapia es efectiva tanto para niños como para adultos mayores. Durante las sesiones, el animal actúa como un facilitador que permite que las personas comiencen a «florecer» y a soltar cargas que muchas veces ni siquiera sabían que tenían. «Hay abrazos con los caballos con personas llorando, porque están abrazando lo que ellos mismos sienten», detalló sobre la intensidad emocional de los encuentros.
Incluso en casos de vínculos familiares, como el de una madre e hija que asistieron para mejorar su relación, el caballo fue capaz de revelar angustias individuales ancladas que estaban afectando el trato mutuo. Esta efectividad ha llevado a que visitantes del complejo, conmovidos por los resultados, decidieran donar caballos para que más sanjuaninos puedan acceder a esta experiencia sanadora.
Finalmente, Mariño destacó el rol social de su emprendimiento al confirmar que cuentan con un sistema de becas. El mismo está orientado a personas que atraviesan momentos económicos difíciles o tratamientos psicológicos que se encuentran estancados, ofreciendo esta conexión con la naturaleza como una alternativa poderosa para sanar el alma en San Juan.
