Tras semanas de pérdida de iniciativa, el oficialismo apuesta a mostrar cohesión y verticalismo mientras aguarda señales de recuperación en los indicadores.
Luego de la presentación del jefe de ministros Manuel Adorni en el Congreso, el oficialismo nacional buscó mostrar cohesión tras varias semanas marcadas por la pérdida de iniciativa. Según análisis de Infobae, la administración llevaba cerca de dos meses sin capacidad de marcar agenda propia, en un contexto de tensiones políticas, dificultades económicas y desgaste en la imagen pública.
En ese escenario, la exposición de Adorni funcionó como un intento de reordenamiento interno y relanzamiento político. Dentro de la Casa Rosada, el presidente impulsó una lógica de fuerte verticalismo, donde la lealtad de los funcionarios aparece como un valor central. La estrategia apunta a sostener al equipo y evitar fracturas en un momento delicado para la gestión.
En paralelo, figuras como Patricia Bullrich y Diego Santilli comenzaron a moverse en clave electoral, en un intento por recuperar terreno político. Mientras tanto, el Gobierno mantiene como principal expectativa una mejora en los indicadores económicos que permita revertir el clima de incertidumbre y desgaste.
