El Gobierno nacional restringió el ingreso de periodistas acreditados a la Casa Rosada tras la difusión de imágenes grabadas con anteojos inteligentes. Los comunicadores ahora deben firmar un compromiso de confidencialidad y solo pueden filmar desde un sector acotado.
El periodista Alan Zurita explicó en Canal 13 que la medida se originó por el uso de tecnología no autorizada: “Lo que pasó tiene que ver con las imágenes que se dieron a conocer a través del uso de anteojos inteligentes, es decir, dispositivos que tenían cámaras en el mismo”.
A raíz de lo ocurrido, los periodistas acreditados debieron firmar un compromiso de confidencialidad que especifica dónde y cómo se puede grabar. Zurita señaló que “se registraron lugares en donde no está permitido, en el interior de Casa de Gobierno, hacer este tipo de imágenes”.
Ahora, las reglas son estrictas: “Hay un lugar fuera de la Sala de Prensa donde se pueden hacer salidas, pero con la imagen focalizada y en un plano directo. No se puede hacer planos a los costados ni paños”.
Existe una contradicción sobre quién autorizó las filmaciones. Mientras la Casa Militar realizó la denuncia, la versión del cronista involucrado apunta a la Secretaría de Comunicación. “Según el periodista, no fue una maniobra que hizo por su cuenta, sino que hubo una venia por parte de las autoridades oficiales”, específicamente de Javier Lanari.
La medida ya es un hecho: “No hubo ningún tipo de advertencia; desde la reja comunicaban que hasta nuevo aviso no había autorización para ingresar”. El impacto fue tal que medios de Francia, Brasil y España se presentaron en el lugar, exponiendo, según Zurita, “la importancia que tiene a nivel internacional este tipo de accionar”.
