Un episodio de tensión se registró este martes en la sede de O.S.T.E.S. en Capital, donde una mujer de Caucete se encadenó para reclamar atención médica. Fue trasladada al Hospital Marcial Quiroga tras un operativo policial.
Un episodio cargado de tensión se vivió este martes en una obra social de Capital, donde una mujer decidió encadenarse dentro de las instalaciones en medio de un desesperado reclamo por atención médica. Finalmente, fue trasladada al Hospital Marcial Quiroga para su evaluación.
La protagonista es Paola Correa, oriunda de Caucete, quien cerca de las 17 horas se encadenó en un baño de la sede de O.S.T.E.S., ubicada sobre calle Lavalle entre Brasil y 9 de Julio. La situación requirió la intervención policial.
El jefe del D3, Pablo Torres, explicó que la mujer se encontraba alterada y que fue necesario actuar con autorización judicial antes de intervenir. “La señora se había encadenado y debíamos tener permiso de la Justicia para actuar”, detalló. Además, indicó que intentaron calmarla sin éxito y que incluso manifestó haberse rociado con alcohol, lo que encendió las alarmas. Ante ese escenario, los efectivos debieron retirarle un encendedor por precaución, mientras se desarrollaba un operativo para garantizar su seguridad.
Finalmente, fue asistida por personal médico y trasladada en ambulancia del 107 alrededor de las 20:20.
Detrás del episodio hay una situación de salud compleja. Según su esposo, Mauricio Rodríguez, la mujer sufre un cuadro gastrointestinal severo sin diagnóstico claro, con fuertes dolores abdominales y una condición que la obliga a ir al baño más de 15 veces por día. “Desde septiembre no sabemos qué tiene. Nadie nos da respuestas”, expresó. Además, denunció que la obra social no autoriza estudios necesarios ni brinda soluciones, lo que los llevó a costear tratamientos por su cuenta.
El hombre también cuestionó el accionar de la institución: “No nos quisieron atender. Solo pedimos saber qué tiene porque ella ya no aguanta más el dolor”.
La situación de Correa se agrava por antecedentes médicos. Fue operada en 2024 por segunda vez tras una presunta mala praxis sufrida en 2011, que derivó en una pancreatitis y la colocación de una malla abdominal. Actualmente presenta una inflamación aguda y, según su familia, requiere una derivación urgente a un centro de mayor complejidad, como el Hospital Italiano, aunque hasta ahora no obtuvieron autorización.
Durante el operativo, el esposo denunció que no le permitieron ingresar para acompañarla, lo que aumentó la angustia. “No me dejan verla, no entiendo qué pasa”, afirmó. Además, aseguró que no recibió información por parte de la obra social sobre el estado de su esposa ni sobre los pasos a seguir, y que incluso desconocía inicialmente a qué centro sería trasladada.
Finalmente, se confirmó que fue derivada al Hospital Marcial Quiroga, donde será evaluada para determinar su estado de salud y definir cómo continuará su tratamiento.
