Referentes eclesiales y culturales de la provincia analizan el impacto del pontificado de Jorge Bergoglio, destacando su llamado a una Iglesia cercana y su influencia en la comunidad local.
A un año del fallecimiento del papa Francisco, la figura de Jorge Bergoglio continúa siendo objeto de reflexión. En San Juan, tres referentes del ámbito eclesial y cultural analizaron su legado, coincidiendo en que su papado ha sido una invitación a llevar el mensaje cristiano hacia las periferias.
El cantautor cristiano Mauro Desimone destacó la capacidad de Francisco para comunicar. «Nunca cambió la verdad de la Iglesia revelada en Jesús, pero siempre tuvo la creatividad y la poesía de decir esa misma verdad de un modo distinto», señaló. Desimone, autor de la canción «Él es un argentino» dedicada al Pontífice, expresó su convicción de que «en un par de años vamos a tener un santo argentino en los altares».
Por su parte, el Padre Martín Nacusi resaltó los gestos concretos que marcaron hitos, como su primer viaje a Lampedusa para denunciar la «globalización de la indiferencia» ante los migrantes. Subrayó que Francisco impulsó una «Iglesia en salida» y recordó la imagen del Papa rezando solo en la Plaza de San Pedro durante la pandemia, así como el valor de su encíclica «Laudato Si'».
Finalmente, el Padre Rómulo Cámpora, quien conoció a Bergoglio desde su juventud, enfocó el legado en la honestidad y el encuentro personal. «El mejor homenaje que le podemos hacer es ser honestos y mirar a los ojos al que sufre», afirmó. Para Cámpora, Francisco ha sido un constructor de puentes, priorizando las obras silenciosas. Instó a los sanjuaninos a ocupar el tiempo en ayudar al otro, sin juzgar, siguiendo ese ejemplo.
