El reconocido cineasta sanjuanino, figura clave en la industria audiovisual nacional, murió a los 80 años. Fue el artífice de «La historia oficial», película que obtuvo el primer Premio Oscar para Argentina en 1986.
El cine argentino está de luto. Este martes 21 de abril falleció a los 80 años Luis Puenzo, uno de los realizadores más influyentes de la historia nacional y responsable de un hito inolvidable: haber conseguido el primer Premio Oscar para el país. La noticia fue confirmada en Buenos Aires y generó una inmediata ola de mensajes de despedida en el ámbito cultural.
Desde Argentores expresaron su pesar y enviaron condolencias a familiares, amigos y colegas, destacando su trayectoria como guionista, director y productor. Nacido el 19 de febrero de 1946, Puenzo comenzó su camino en la publicidad durante la década del 60, donde desarrolló una sólida base técnica que luego trasladó al cine. Fundó su propia productora y realizó cortometrajes antes de dar el salto a los largometrajes.
Su consagración llegó en 1985 con «La historia oficial», obra que dirigió y coescribió junto a Aída Bortnik. El film abordó una de las heridas más profundas del país: la apropiación de menores durante la última dictadura. Su impacto fue global. En 1986, la película hizo historia al ganar el Oscar a Mejor Película Extranjera, convirtiéndose en la primera producción argentina en obtener ese reconocimiento. Además, fue premiada en el Festival de Cannes, ganó el Globo de Oro y múltiples galardones, consolidando a Puenzo como una figura de referencia internacional.
A lo largo de su carrera, el director continuó explorando distintas historias y producciones de gran escala, como «Gringo viejo» —con figuras como Jane Fonda y Gregory Peck—, «La peste», basada en la obra de Albert Camus, y «La puta y la ballena», protagonizada por Leonardo Sbaraglia.
Más allá de su obra artística, Puenzo tuvo un rol clave en el desarrollo de la industria audiovisual argentina. Participó en la redacción de la Ley de Cine de 1994, que fortaleció el financiamiento del sector, fue miembro fundador de la Academia de Cine argentina y presidió el Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (INCAA) entre 2019 y 2022.
Su legado trasciende generaciones: no solo dejó películas fundamentales, sino también una huella profunda en la construcción del cine argentino moderno. Su nombre quedará para siempre ligado a una conquista histórica que puso al país en el mapa del cine mundial.
