La decisión de no revisar una jugada en el área durante el partido entre River Plate y Boca Juniors generó reclamos y reavivó cuestionamientos sobre su desempeño y vínculos.
El último Superclásico del fútbol argentino volvió a poner el foco en las decisiones arbitrales, esta vez sobre Héctor Paletta, quien se desempeñó como responsable del VAR en el encuentro entre River Plate y Boca Juniors. La controversia se desató al final del partido, cuando desde la cabina del VAR no se convocó al árbitro principal, Darío Herrera, para revisar una jugada dentro del área que River Plate consideró penal.
La acción, un presunto empujón sobre el defensor Lucas Martínez Quarta, generó reclamos del equipo de Núñez. La decisión de Paletta reavivó cuestionamientos previos sobre su desempeño. Según distintas voces del ambiente arbitral, el juez ya había sido señalado en otras oportunidades por no intervenir en jugadas polémicas, incluso en clásicos anteriores y partidos del torneo local.
Además, surgieron versiones que lo señalan como cercano a Claudio Tapia y Pablo Toviggino, lo que generó críticas sobre una posible falta de imparcialidad. Otro punto que suma controversia es su vínculo indirecto con Boca Juniors: su hermano, Gabriel Paletta, jugó en el club y en su momento reconoció la simpatía familiar por el Xeneize.
Con este escenario, el rol de Paletta en el VAR vuelve a ser tema de debate en el fútbol argentino, en un contexto donde cada decisión arbitral en el Superclásico tiene un impacto amplificado. Mientras tanto, desde River Plate exigen explicaciones y mayor transparencia en el uso de la tecnología arbitral.
