El presidente del máximo tribunal mendocino, Dalmiro Garay, exhortó a los medios a ser específicos en sus críticas al Poder Judicial. Sus palabras, emitidas junto al gobernador Alfredo Cornejo, fueron analizadas por el FOPEA, mientras la renuncia de un subsecretario de Justicia agrega complejidad al escenario.
El presidente de la Suprema Corte de Justicia de Mendoza, Dalmiro Garay, se refirió públicamente a las críticas sobre la independencia del Poder Judicial provincial. En sus declaraciones, exhortó a la prensa a que, al abordar este tema, lo haga con «nombre y apellido» y denuncie actos concretos, evitando, según sus palabras, «alusiones genéricas con sentido político». Garay, hijo del ex intendente radical de Jáchal, realizó estas afirmaciones en respuesta a declaraciones previas del ex ministro de la Corte, Alejandro Pérez Hualde.
El Foro de Periodismo Argentino (FOPEA) emitió un comunicado analizando las palabras de Garay. El organismo indicó que, si bien literalmente no constituyen una prohibición, el hecho de que la exhortación provenga del titular de un poder del Estado, junto al gobernador Alfredo Cornejo, puede adquirir «un sentido intimidatorio, capaz de restringir o inhibir la libertad de expresión de medios y periodistas».
En paralelo, se produjo la renuncia del subsecretario de Justicia de la provincia, Marcelo D’Agostino, quien fue denunciado por su ex pareja por abuso sexual. En la denuncia, la mujer afirma que el exfuncionario exhibía deliberadamente sus vínculos con el poder político y judicial provincial como un mecanismo de intimidación. La situación ha generado un debate público sobre los vínculos y las prácticas dentro de la justicia mendocina.
