La distribuidora DECSA otorgó un breve plazo para regularizar una deuda heredada de casi 3 millones de pesos. La institución, que atraviesa una compleja situación administrativa y financiera, busca un plan de pago para mantener el servicio esencial.
En una entrevista con el móvil de Canal 13, César Fernández y Luis Aciar, presidente y vicepresidente del Cuartel de Bomberos Voluntarios de Caucete, describieron la crítica situación que atraviesa la institución. Según explicaron, la distribuidora de energía DECSA les otorgó un plazo de solo cinco días para regularizar una deuda de 2.800.000 de pesos, la cual fue heredada mayoritariamente de la gestión anterior.
La actual conducción asumió hace poco más de un año y se encontró con un panorama administrativo complejo: sin personería jurídica desde 2019 y con el CUIT dado de baja ante la ARCA. «Todavía no hemos podido terminar de regularizar los papeles. La burocracia siempre te atrasa y, lamentablemente, no podemos avanzar con todo», reconoció Fernández.
Esta situación administrativa provocó la pérdida del subsidio nacional, lo que incrementó el costo de las facturas de luz. Sin ingresos fijos, el cuartel lucha incluso para garantizar lo básico: «Hubo meses que los voluntarios se quedaron sin comer. Pasan 24 horas acá y necesitan tener su comida y condiciones dignas», lamentaron.
A la crisis financiera se suma el estado de las movilidades. El cuartel cuenta con tres vehículos operativos, pero se trata de camiones antiguos que requieren mantenimiento constante, realizado por los mismos voluntarios. Además, enfrentan un problema legal: solo un miembro posee carnet profesional, lo que afecta la cobertura del seguro en caso de siniestros.
Ante la posibilidad de un corte de servicio, las autoridades de Bomberos buscan dialogar con los directivos de DECSA para establecer un plan de pago razonable. Mientras tanto, apelan a la solidaridad de la comunidad. Quienes deseen colaborar o hacerse socios pueden acercarse directamente al cuartel, que permanece abierto las 24 horas del día para recibir ayuda que permita sostener el servicio esencial.
