Un grupo de menores halló un ejemplar de serpiente coral en un barrio de San José de Jáchal. Es el tercer reptil avistado en poco tiempo, situación que los vecinos vinculan a las crecientes.
Un grupo de niños se encontró con una serpiente mientras jugaba en la vía pública en San José de Jáchal. El hecho ocurrió en el barrio Pismanta 4, en la intersección de las calles Mariano Ianelli y Pucará, donde los menores avistaron al reptil cruzando la calle.
Ante la situación, los niños procedieron a matar al animal. Posteriormente, los adultos identificaron al ejemplar, por sus características, como una serpiente coral (Micrurus), una especie venenosa presente en Argentina.
Este incidente representa el tercer avistamiento de un reptil en la zona en un breve período. Algunos residentes del lugar atribuyen estas apariciones a la bajada de crecientes por las calles de la ciudad, lo que podría desplazar a las serpientes hacia áreas urbanas de Jáchal.
Las serpientes corales poseen un veneno neurotóxico, aunque no son conocidas por ser agresivas. Se identifican por sus anillos rojos, negros y blancos bien definidos a lo largo de todo el cuerpo, una cabeza poco diferenciada y un movimiento generalmente tranquilo.
Ante el hallazgo de una serpiente, las recomendaciones son mantener la calma, guardar distancia y no intentar manipularla o matarla, para evitar riesgos. Lo aconsejable es dar aviso inmediato a las autoridades locales o personal capacitado para una intervención segura.
