La provincia de San Juan enfrenta una nueva ola de delitos digitales que preocupa a las autoridades. Según informó la Unidad Fiscal de Delitos Informáticos (UFI), en las últimas seis semanas se han presentado más de treinta denuncias relacionadas con estafas que utilizan como señuelo la plataforma financiera Naranja X.
La modalidad del engaño
El fiscal Pablo Martín, a cargo de la UFI, explicó a este medio que el mecanismo no implica un hackeo técnico de las cuentas. Por el contrario, se basa en la ingeniería social: los estafadores convencen a las propias víctimas para que realicen las operaciones fraudulentas.
El proceso inicia cuando un usuario detecta un movimiento extraño en su cuenta o un problema de acceso. En lugar de recurrir a los canales oficiales, busca números de contacto en internet o redes sociales. Allí encuentra información falsa que lo dirige directamente con los delincuentes, quienes se hacen pasar por agentes de soporte técnico de la empresa.
¿Cómo operan los estafadores?
«Cuando la persona llama a esos números no oficiales, del otro lado hay alguien que, con total seguridad, la guía paso a paso para ‘solucionar’ el problema», detalló el fiscal Martín. Bajo esta fachada de ayuda, solicitan datos personales confidenciales, claves de seguridad, códigos de verificación por SMS o, incluso, inducen a la víctima a realizar transferencias bancarias a cuentas controladas por ellos.
En algunos casos reportados, la maniobra llega a extremos donde la persona, siguiendo instrucciones, gestiona y autoriza préstamos dentro de la misma aplicación sin ser consciente de ello, generando así una deuda inmediata a favor de los estafadores.
Recomendaciones oficiales para prevenir
Desde la fiscalía fueron enfáticos en las medidas de prevención. La principal es utilizar exclusivamente los canales de contacto oficiales provistos dentro de la aplicación móvil o el sitio web verificado de la entidad financiera.
«La única forma segura de contacto es a través de la aplicación oficial. No se debe buscar soporte en buscadores o redes sociales», advirtió Martín. Además, recomendó nunca compartir contraseñas, claves token o códigos de seguridad, y mantener una actitud de desconfianza ante cualquier contacto que presione para realizar acciones urgentes o inusuales.
Una tendencia en ascenso
Este repunte de casos con Naranja X se enmarca en una curva ascendente de los delitos informáticos a nivel provincial y nacional. Según estadísticas de la propia UFI, las estafas digitales registran un crecimiento sostenido año tras año.
«Cuando la denuncia finalmente llega a la fiscalía, en la mayoría de los casos el dinero ya ha sido movilizado y es muy difícil de rastrear y recuperar. Por eso la prevención y la difusión de estos métodos son fundamentales», concluyó el fiscal, remarcando la importancia de la concienciación ciudadana como primera barrera de defensa.
