Vecinos del barrio Ayres del Libertador frenaron la obra sobre la Avenida Libertador, obligando a mudar la inversión hacia el este.
Luego de tres años de pujas y reclamos, quedó descartado el proyecto de una estación de servicio en el corazón de Rivadavia. La iniciativa, que pretendía instalarse en una zona sobre la Avenida Libertador a metros de calle Santo Domingo, no prosperó ante la resistencia de los residentes de los complejos habitacionales linderos. Los inversores decidieron mudar el desarrollo inmobiliario hacia el este del Gran San Juan.
El conflicto, que escaló a nivel municipal y ambiental, llegó a su fin debido al rechazo de la comunidad afectada. Según informaron fuentes oficiales a Tiempo de San Juan, la oposición barrial congeló los expedientes administrativos y forzó a los empresarios a reconfigurar sus planes. El destino elegido para mudar el capital es el departamento de Santa Lucía, donde las condiciones de recepción social e institucional resultaron opuestas.
La propuesta original fue presentada formalmente a principios de 2023 por la empresaria Analía Salguero, quien planeaba instalar una boca de expendio de la bandera Shell. Sin embargo, apenas se conocieron los detalles técnicos, los habitantes del barrio privado Ayres del Libertador se declararon en alerta y movilización permanente. La fisonomía residencial y familiar del sector fue el principal argumento para frenar la llegada de los combustibles.
Los cuestionamientos vecinales se centraron en el impacto ambiental y urbano que un complejo de esa magnitud provocaría en el lugar. El incremento del tránsito pesado, los ruidos en horario nocturno y la pérdida de la tranquilidad barrial fueron los ejes de las protestas. Además, los propietarios expusieron un presunto engaño comercial, asegurando que los desarrolladores inmobiliarios les habían prometido que en esos lotes se construiría un centro comercial tradicional y no una estación de servicio.
Durante todo 2024, el expediente permaneció en las oficinas del área de Medio Ambiente de la provincia a la espera de la Declaración de Impacto Ambiental. Ante la falta de avances y las nulas definiciones oficiales, los empresarios aceleraron los trámites para el complejo «Punto Este» en Santa Lucía, en el predio de la exparrilla La Nueva Estancia. Allí, tras superar la audiencia pública sin mayores contratiempos, el nuevo centro de servicios que unirá gastronomía, combustibles y carga eléctrica ya cuenta con luz verde para su edificación.
