Una tormenta torrencial inundó el Jordan-Hare Stadium de Alabama a pocas horas del amistoso entre la selección argentina e Islandia. El sistema de drenaje permitió recuperar el campo de juego en tiempo récord.
A pocas horas del amistoso entre la Selección Argentina e Islandia, el Jordan-Hare Stadium de Auburn, en Alabama, ofreció una imagen que parecía incompatible con la disputa de un partido internacional. Una intensa tormenta descargó una enorme cantidad de agua sobre el estadio y convirtió el campo de juego en una laguna.
Las imágenes registradas durante el temporal mostraron el césped completamente cubierto por agua, pasillos anegados y cascadas descendiendo por las escalinatas de las tribunas. El recinto tiene capacidad para más de 88.000 espectadores.
La lluvia comenzó a caer con fuerza durante la tarde de Auburn y se extendió por aproximadamente una hora. El agua se acumuló rápidamente tanto dentro como fuera del campo de juego.
Sin embargo, el panorama cambió por completo cuando el temporal comenzó a ceder. El sistema de drenaje del estadio transformó la superficie en minutos.
Auburn está ubicada en Alabama, una región del sureste de Estados Unidos acostumbrada a fenómenos meteorológicos intensos. Los grandes recintos deportivos cuentan con infraestructura diseñada para evacuar grandes volúmenes de agua en poco tiempo.
Las imágenes posteriores a la tormenta muestran que los charcos desaparecieron, el agua dejó de acumularse sobre el césped y el terreno recuperó condiciones aptas para la práctica deportiva.
Personal del estadio ingresó al campo con rodillos y equipos especiales para acelerar el proceso de secado.
Si bien los meteorólogos emitieron alertas por posibles inundaciones repentinas y actividad eléctrica, las condiciones mejoraron conforme se acercaba el horario del partido.
Finalmente, el temporal quedó atrás y el amistoso entre Argentina e Islandia se disputó según lo previsto.
