Luis Aveta anticipó que el indicador podría perforar el piso de los 500 puntos y estabilizarse en torno a las 400 unidades.
El riesgo país de la Argentina consolidará su tendencia a la baja durante el año que viene, logrando estabilizarse de manera definitiva en la franja de los 400 puntos si se mantienen las condiciones macroeconómicas actuales. El pronóstico fue trazado por el economista sanjuanino Luis Aveta, quien fundamentó su optimismo en la capacidad que demostró el Gobierno Nacional para acumular las divisas necesarias que garantizan el cumplimiento de los compromisos financieros internacionales en el corto y mediano plazo.
En declaraciones realizadas durante el programa «Compacto Trece», conducido por el periodista deportivo y de actualidad Claudio Bonomo, Aveta analizó la reciente evolución de los mercados locales. «El riesgo país ya logró ubicarse por debajo del umbral de las 500 unidades, cumpliendo un primer objetivo estratégico. Si las variables continúan bajo este mismo rumbo, la sobretasa internacional no debería sufrir sobresaltos y en 2027 el índice podría situarse cómodamente en los 400 puntos o incluso menos», detalló el especialista.
De acuerdo con la visión del analista, este escenario de estabilidad está directamente vinculado con un desempeño histórico de la balanza comercial, estimando una diferencia favorable de casi 20.000 millones de dólares entre las importaciones y las exportaciones para el cierre del ciclo fiscal. No obstante, Aveta advirtió sobre el riesgo de un atraso cambiario prolongado, trazando un paralelismo con el impacto industrial y turístico que sufrió Brasil en la década de 1960 cuando su moneda se apreció en demasía frente al dólar.
Por otra parte, el economista sanjuanino valoró de forma positiva las recientes medidas de desregulación impulsadas por el Banco Central, las cuales permiten a las entidades crediticias radicar cuentas en cualquier sucursal del país con el fin de morigerar el impacto de las tasas municipales e ingresos brutos. Según sus estimaciones, esta normativa dotará de una ventaja competitiva de carácter fiscal a provincias como San Juan, la cual ostenta alícuotas significativamente más bajas en comparación con los gravámenes del 9% vigentes en Buenos Aires.
