La Secretaría de Trabajo, a cargo de Julio Cordero, inició intimaciones formales para renegociar entre 100 y 150 Convenios Colectivos de Trabajo vencidos, en el marco de la Ley de Modernización Laboral. La CGT advirtió sobre posibles efectos en salarios y derechos.
La Secretaría de Trabajo, conducida por Julio Cordero, comenzó a intimar a cámaras empresarias y organizaciones sindicales para renegociar entre 100 y 150 Convenios Colectivos de Trabajo (CCT) que se encuentran formalmente vencidos. La medida se ampara en la Ley de Modernización Laboral (Ley N° 27.802) y en los decretos reglamentarios 407, 408 y 409 publicados en el Boletín Oficial.
El fundamento legal reside en la limitación del principio de ultraactividad, que permitía que las condiciones de un convenio laboral se mantuvieran vigentes de forma indefinida tras su vencimiento. A partir del nuevo marco reglamentario, el Estado adquiere la potestad de intimar a las partes para rediscutir los términos en un plazo de un año.
Desde el sector empresarial, con respaldo de las cámaras del Grupo de los Seis, se indicó que el proceso permitiría negociar cláusulas consideradas obsoletas, flexibilizar dinámicas internas de producción y recortar las contribuciones solidarias extraordinarias destinadas al financiamiento de las estructuras gremiales. Especialistas en derecho laboral señalaron que la jurisprudencia suele resguardar el piso de los salarios básicos, aunque la caída de cláusulas obligacionales específicas podría debilitar la posición de los sindicatos.
La estrategia de la Secretaría de Trabajo incluye la promoción de la descentralización de las paritarias mediante la creación de sindicatos por empresa y la introducción de la figura del salario dinámico, que vincula adicionales salariales a metas de presentismo y productividad. Dichos montos quedan excluidos del cálculo del sueldo anual complementario, vacaciones y futuras bases indemnizatorias.
La Confederación General del Trabajo (CGT) calificó la medida como un avance hacia la precarización y la aniquilación de derechos, y afirmó que la obligación de renegociar bajo amenaza de vencimiento funciona como un cepo salarial. La central sindical anticipó la presentación de amparos por cada intimación emitida por la cartera laboral.
