Voluntarios se movilizaron a Casa de Gobierno. Reclaman obra social y un reconocimiento por 25 años de servicio.
En el marco del Día Nacional del Bombero Voluntario, que se conmemora cada 2 de junio, los servidores públicos de la provincia realizaron una jornada de reclamo. La movilización, que incluyó un toque de sirenas, tuvo como objetivo visibilizar el reclamo por el tratamiento de un proyecto de ley provincial que busca otorgarles un marco regulatorio y un respaldo legal para las tareas de alto riesgo que realizan.
El presidente de la Federación de Bomberos Voluntarios, Sergio Cuello, declaró: «Queríamos hacer algo diferente para que nos presten atención. Ya hace 18 años que venimos presentando este proyecto de ley y creemos que ya es tiempo de que los chicos tengan un respaldo legal».
Durante la manifestación, los representantes se dirigieron a las dependencias gubernamentales para entregar un petitorio destinado al gobernador y al vicegobernador. Cuello detalló: «Lo que pedimos específicamente… es la cobertura de una obra social para el bombero y su grupo familiar, además de un reconocimiento económico una vez cumplidos los 25 años de servicio en la fuerza».
Según Cuello, en San Juan se desempeñan actualmente alrededor de 280 bomberos voluntarios. «A nivel nacional no recibimos un subsidio directo, sino que por ley se reparte el 5 por mil de las pólizas de seguros entre todos los cuerpos de la Argentina. Ese fondo llega una sola vez al año y se destina exclusivamente al funcionamiento y equipamiento del cuartel», afirmó. A nivel local, la asistencia provincial se limita al aporte de entre 15 y 30 mercaderías mensuales por institución.
En la concentración, la presencia de los camiones con sirenas encendidas generó la intervención de las autoridades policiales. Cuello explicó: «Hubo un momento de tensión donde uno de los oficiales nos manifestó que como no estábamos cubriendo una emergencia real debíamos apagar las sirenas bajo apercibimiento de radiarlos. Les explicamos cuál era el fin, afortunadamente comprendieron la situación y por eso finalmente decidimos apagar las sirenas».
