El periodista e investigador Luis Eduardo Meglioli reconstruyó el episodio en el que el presidente de la Primera Junta debió huir de Buenos Aires y encontró refugio en San Juan junto a su familia.
La Revolución de Mayo de 1810 generó episodios que vincularon a figuras centrales del proceso independentista con San Juan. Uno de ellos tuvo como protagonista a Cornelio Saavedra, presidente de la Primera Junta, quien años después se refugió en la provincia mientras escapaba de persecuciones políticas.
El periodista e investigador Luis Eduardo Meglioli explicó que la noticia de la Revolución llegó a San Juan casi un mes después de ocurrida. “La noticia llegó el 17 de junio, 23 días después, porque el Cabildo mandó mensajes a todas las Provincias Unidas del Río de la Plata con oficiales que viajaban a caballo”, afirmó. Según relató, el Cabildo sanjuanino trató la información y apoyó el movimiento revolucionario de Buenos Aires. “San Juan estuvo de acuerdo con el primer grito de libertad”, sostuvo.
Meglioli agregó que en aquella época aún no se había declarado formalmente la Independencia. “El 25 de Mayo todavía necesitaba el segundo paso, que era la Independencia. Eso lo explicó muy bien San Martín cuando vino a San Juan”, declaró.
En 1810, Cornelio Saavedra era una de las figuras más influyentes del nuevo gobierno patrio. “La estrella de ese 25 de Mayo era Cornelio Saavedra”, recordó Meglioli. Con el tiempo, tras perder influencia y quedar enfrentado con otros sectores del poder, Saavedra comenzó a ser perseguido. “Llega un momento en que pierde una batalla, se lo empieza a calificar muy mal y hasta pretendían fusilarlo”, relató.
Ante esa situación, le recomendaron abandonar el país y refugiarse en Chile junto a su esposa e hijos. Sin embargo, la situación política chilena se volvió peligrosa y la familia decidió regresar cruzando la cordillera por Colangüil. La llegada a San Juan ocurrió en condiciones extremas: la esposa de Saavedra estaba embarazada y la familia prácticamente no tenía recursos. “No podían seguir porque no había alimentos ni agua”, explicó Meglioli.
El entonces gobernador Ignacio de la Roza intervino para asistir a la familia. Saavedra y los suyos fueron alojados en una vivienda ubicada sobre la actual calle Mitre, antes de General Acha, en las inmediaciones de donde hoy se encuentra la galería Estornell. “La familia vivió en una casa sobre calle San Agustín y Cabildo, hoy Mitre y General Acha”, detalló.
La esposa de Saavedra escribió a José de San Martín, intendente de Cuyo, para pedirle protección. “San Martín dijo: ‘No, hay que protegerlo’”, relató el periodista. Finalmente, Saavedra pudo reunirse con su familia en San Juan y permaneció varios meses en la provincia.
Durante esa estadía nació uno de sus hijos en territorio sanjuanino. El niño nació en febrero de 1814 y recibió el nombre de Cornelio, igual que su padre. La familia permaneció en San Juan hasta que desde Buenos Aires les informaron que el peligro había pasado y podían regresar. “En mayo aproximadamente volvieron a Buenos Aires”, señaló Meglioli.
Según recordó el investigador, Saavedra dejó plasmado en sus memorias un agradecimiento hacia los sanjuaninos. “Él escribió que fue muy bien acogido y asistido porque no tenía un peso”, concluyó.
