El organismo multilateral aprobó el envío de fondos, pero emitió un informe técnico en el que reclama la unificación cambiaria, la independencia del Banco Central y la revisión de los indicadores de precios.
La relación entre el Gobierno argentino, a cargo de Javier Milei, y el Fondo Monetario Internacional (FMI) entró en una fase de tensión técnica y política. Pocas horas después de haberse efectivizado el último desembolso financiero pactado para fortalecer las reservas internacionales, el staff del organismo multilateral difundió un documento de revisión que convalida el cumplimiento de las metas fiscales y el sendero de acumulación de divisas, pero introduce advertencias y exigencias estructurales sobre la política económica local.
El informe técnico enfatiza que la persistencia de las restricciones cambiarias y la multiplicidad de tipos de cambio operan como un freno para la inversión extranjera directa y la normalización macroeconómica. El FMI reclama un cronograma explícito para desmantelar el cepo y avanzar hacia una unificación cambiaria real, argumentando que las condiciones actuales distorsionan los precios relativos de la economía.
El punto más sensible del documento radica en una crítica a la metodología utilizada para medir la inflación minorista. Los técnicos del organismo deslizaron dudas sobre la representatividad de ciertos indicadores recientes y sugirieron la necesidad de alinear las estadísticas oficiales con estándares internacionales más rigurosos para garantizar la transparencia del proceso de desinflación. También advirtieron sobre el riesgo que puede haber en la economía por las elecciones.
Por otra parte, el documento dedica un capítulo central a la arquitectura institucional del sistema financiero argentino, reclamando modificaciones legales que consagren la independencia absoluta del Banco Central de la República Argentina respecto de las necesidades de financiamiento del Tesoro. Esta demanda busca blindar la política monetaria en el mediano plazo y evitar futuras emisiones imprevistas.
